Sobre Mal de país: Nostalgias, de Alexandra Bravo

Alexandra Bravo une las técnicas para la conservación y manejo de la pluma, con la investigación sobre la nostalgia que se produce en las mujeres latinas migrantes que trabajan en Suiza, estudio que realizó en ese país para adquirir su licenciatura en Psicología. 
Bravo utiliza el arte plumaria para generar y provocar una reflexión en torno a los sentimientos y el contexto que viven las mujeres latinas que migraron a Suiza con el fin de obtener dinero para enviarlo a sus familias. La artista pone, por escrito, algo que se sabe y se conoce desde siempre, el sentimiento humano de la nostalgia que todos y todas sentimos en algún momento de la vida, bien sea que se migre de un pueblo a otro, de una ciudad a otra, de un país a otro u otro continente. Todas y todos sienten esa sensación calificada de manera popular como amartelo, con la diferencia de que no todos y todas la ponen por escrito o la usan como excusa para producir un libro, a no ser que se escriba una novela.
La realidad de pobreza, explotación de las indocumentadas, es tema de los diarios y noticieros alrededor del mundo y no es una situación que esté muy cerca de cambiar por distintas razones. Ahora bien, ¿qué tanta empatía puede existir entre una mujer que deja su país para realizar una especialización, estudiar, llevar una vida más o menos holgada con otra que abandona su tierra de origen y se somete a condiciones de semiesclavitud?
Ella publica los testimonios y resume algunas de las historias de niños y mujeres migrantes; sin embargo, no queda clara la relación de sus obras en plumas con la situación de las mujeres, a no ser que la artista pretendiera hacer uso de la trillada metáfora de libertad a través de la imagen de alas de aves, en este caso plumas. El trabajo dividido en dos partes, la primera el resumen de su tesis y la segunda las fotografías de las obras, provoca una sensación de vacío, la falta de una conclusión más clara sobre el objetivo del mismo y quizá la carencia de una propuesta que mitigue la situación de pobreza y abandono de esas mujeres. Ahora, la expresión, el rescate y la reproducción de obras hechas con plumas de aves de corral sin dañar el hábitat de las distintas especies, tiene un origen mucho más atractivo, ya que Bravo es en realidad una de las últimas investigadoras que tuvo la oportunidad de convivir con líderes indígenas ya extintos. Ella se ganó la confianza de tribus de las que poco se conoce y su obra se habría enriquecido más si narraba esas experiencias en esas poblaciones de la amazonia. (J.R.H)