Verdades que duelen sobre el proceso de privatización

Foto: Jorge Mamani
Sesión informativa del 23 de octubre en la Comisión Especial Mixta sobre la Capitalización y Privatización, donde estuvo presente el empresario Samuel Doria Medina.

Gonzalo Pérez Bejar

Pensamientos contenidos y palabras con cierto grado de sarcasmo fueron el matiz que rodeó por más de una hora y 45 minutos la presencia del empresario Samuel Doria Medina en la sesión de la Comisión Especial Mixta de Investigación sobre la Capitalización y Privatización de la Asamblea Legislativa Plurinacional, el lunes 23 de octubre.

Fue la segunda exautoridad del proceso de “enajenación” de las empresas estatales en favor de privados y transnacionales, por lo cual el Estado boliviano habría perdido al menos $us 10 mil millones, que acudió a la Comisión legislativa.

El primero fue el exdirector del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), Óscar Arrien, quien al finalizar su informe aseguró: “Hemos podido dar a la comisión elementos que le permitan definir con claridad las responsabilidades y la estructura jurídica de lo que es el proceso de privatización”

El presidente de la Comisión, Javier Zavaleta, informó que la mayoría de las exautoridades no asistió a la cita, otros enviaron una carta en la cual cuestionan el trabajo de esta instancia, y los otros, como el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y el exministro de la Capitalización Alfonso Revollo, ni siquiera dieron señales.

Samuel Doria Medina llegó hasta las dependencias del exbanco Minero (Calle Colón y Comercio), donde tiene sus oficinas la Comisión Legislativa, luciendo la enseña patria como chalina, junto con sus correligionarios y una barra que se apostó en las afueras del edificio.
Así se formó el escenario que se convirtió más en un campo de enfrentamiento donde las posiciones estaban marcadas por la concepción política.

¿Quién miente?
La sesión se inició con el formalismo del caso y tras cumplirse ese rito el primero en hacer uso de la palabra fue el empresario Doria Medina.

Leyó un pronunciamiento de algo más de 25 páginas, expuso su pensamiento sobre la actual coyuntura y acusó a quienes lo mencionan en la Comisión de cometer “persecución política” en contra de él por ser un empresario que da trabajo a la gente y concibe la economía, pero no de los políticos y la corrupción. 

“Yo creo en la economía de la gente”, afirmó, y rechazó que su persona, cuando era Ministro de Planeamiento y Coordinación en la gestión de Jaime Paz Zamora (1989-1993), haya impulsado la capitalización de empresas del Estado y menos de las estratégicas. “No estaba de acuerdo”, dijo.

Cuando se pasó a la ronda de preguntas el ambiente cambió no sólo por las preguntas de los legisladores cuando se referían a la participación del empresario en la privatización de al menos 40 empresas estatales, sino por haberse favorecido de alguna de ellas, en especial de las cementeras.

Mientras los legisladores Susana Rivero (MAS-IPSP) y Rubén Medinaceli (MAS-IPSP) planteaban sus preguntas, un clip (sujetador de papel) amarillo era manipulado por Doria Medina, a ratos con nerviosismo y en otras lo lanzó sobre su folder donde tenía apuntados diez temas en una caligrafía que sólo él podía entender.

Las cosas se caldearon cuando se llegó al tema del préstamo al que accedió Soboce (Sociedad Boliviana de Cemento) de la CAF en 1975 por el monto de $us 11 millones y que el extinto Banco del Estado se hizo cargo, además del grado de responsabilidad del empresario y sus familiares.

En su intervención, Doria Medina intentó devaluar los argumentos de los legisladores del MAS-IPSP, mientras éstos respondían y aseguraban que contaban con la documentación donde incluso estaba la firma y nombre de sus familiares.

“Seamos serios”, era la respuesta de Doria Medina hasta que decidió dar por concluida su presencia en la Comisión legislativa y se retiró del hemiciclo.

Entre tanto, los legisladores que promovieron la convocatoria sólo atinaron a poner en actas que el empresario no respondió al cuestionario que le hicieron llegar y que ello ratifica que no existe la voluntad para colaborar con la investigación.

El presidente de la Comisión, Javier Zavaleta, puso en claro que Doria Medina sólo fue a descalificar a la Comisión y no presentó ni un documento. “¿Ahora quién miente?”, preguntó Zavaleta.

En breve, la Comisión prevé ingresar a la elaboración del informe final.