Encuesta deja mal parada a la oposición

La ausencia de un proyecto político viable, la imposibilidad de generar una propuesta alternativa convincente entre varias organizaciones, la falta de liderazgo y los intereses sectarios, entre varios defectos políticos, han llevado a los opositores al descrédito y aislamiento.

Su crítica es vacía, no tiene cuadros políticos para debatir ideas ni contrastar argumentos, sus denuncias se caen por si solas porque están basadas en la mentira, y pese a que utiliza a medios de comunicación aliados a sus intereses  para magnificar supuestos hechos irregulares, no le sirven para cambiar la corriente de opinión favorable al Gobierno porque luego se desmoronan cuando la verdad sale a la luz. 

La política gubernamental es consistente y deja beneficios tangibles a la población todos los días, el proceso de cambio es contundente, lo que desahucia el desarrollo de cualquier campaña propagandística negativa en contra del Estado Plurinacional.

En este contexto, ¿cuál es la percepción de la población sobre los líderes de la oposición? La empresa Captura Consulting divulgó recientemente resultados de su encuesta para la revista Poder y Placer, en la que, entre varios resultados, destaca datos sobre el nivel de desaprobación de los principales dirigentes de la derecha.

Según la ficha técnica, la consulta difundida en el programa No Mentirás, de la red PAT, fue realizada entre el 21 de septiembre y el 2 de octubre del presente año. La muestra alcanza a 907 personas, de las que el 51% son mujeres y 49% varones. El 31% de esta población tiene entre 18 y 25 años, 39% de 26 y 40, y el 30% restante más de 40 años.

A la pregunta ¿aprueba o desaprueba?, la empresa encuestadora se encontró con resultados que dejan mal parados a los opositores. El actual gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, registra una desaprobación del 56,7%; el expresidente Jorge Tuto Quiroga tiene una desaprobación del 63,3%; la desaprobación del expresidente Carlos Mesa llega al 42,2%; el alcalde de La Paz, Luis Revilla, obtuvo una desaprobación del 48,7%, y el gobernador de La Paz, Félix Patzi, consiguió una desaprobación del 52,7%.