“Aquí el DT que pierde ya no sirve”

Sergio Apaza, DT de fútbol. Lanza conceptos para tomar en cuenta.
Tomado de lostiempos.com

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

Sergio Apaza hace una mirada crítica a la situación que viven los técnicos en el fútbol boliviano. Habla de la ausencia de proyectos en los clubes y de la falta de conocimiento a profundidad de los dirigentes sobre el fútbol.

—¿Por qué hay inestabilidad en los técnicos?
—No solamente en Bolivia, se apoderó del fútbol mundial un exitismo total, si ganas eres el mejor y si pierdes eres el peor; entonces como la mayoría de los equipos no tiene un proyecto, generalmente contrata al técnico de moda, sin fijarse si encaja en la forma de trabajar, de entrenar, de jugar dentro del plantel que tienen; es muy raro el técnico que llega a un club para armar un equipo, es difícil, porque siempre traen un entrenador cuando el equipo ya está armado; entonces hay jugadores que no encajan en su filosofía de juego y eso complica.
Como no hay un proyecto y tampoco hay mucho conocimiento de parte de los dirigentes a las propuestas futbolísticas que tenemos los entrenadores, la situación se torna complicada. Por ejemplo, en Argentina, por nombrar a un país grande en el fútbol mundial, primero tiene a Alejandro Sabella, que cuando se va contratan a Gerardo Martino, que tiene una propuesta totalmente diferente, ni mejor ni peor, cuando se va Martino contratan a Edgardo Bauzá, que es opuesto a su filosofía y luego se va Bauzá y deciden traer a Jorge Sampaoli, que es lo opuesto de Bauza; entonces el jugador tiene que estar en ese ir y venir, recibe un discurso con un técnico y otro totalmente opuesto con otro entrenador, y eso es porque hay un desconocimiento de parte del dirigente de las propuestas tácticas y las formas de trabajo del técnico para que puedan seguir una misma línea, que sería lo ideal. 
Eso sumado al exitismo que hay en nuestro medio, el técnico que pierde es alguien que no sirve, un técnico que gana el domingo, el próximo pasa a ser un desastre.

—¿Esto es por falta de conocimiento en los dirigentes?
—No conozco en el fútbol dirigentes que hayan estudiado para ser administradores deportivos; los dirigentes saben de fútbol, pueden discutir un planteamiento táctico porque van los domingos al estadio, escuchan la radio o miran la televisión, o pueden haber leído un par de libros también, pero estoy convencido de que eso no alcanza para conocer de fútbol y profundamente del tema; entonces cuando hablan con los jugadores es ahí cuando el futbolista se da cuenta que está dialogando con una persona que no conoce a profundidad el tema y ahí comienzan los problemas porque de pronto cuando uno llega al plantel que ya está armado el 80% y con buenos jugadores, de diferentes características, es complicado armar un equipo bajo un modelo táctico determinado y la propuesta que tiene pensada el técnico.

—¿Por eso no se respetan los procesos?
—Que yo sepa es muy difícil hablar de un proceso por lo menos de cinco años en Bolivia; para mí un proceso sería el de The Strongest, pero ese proceso está comandado por un jugador, por Pablo Escobar; pasan diferentes técnicos, se eligen nuevos directorios y el equipo tiene una filosofía de su líder, de Pablo Escobar, ese sí es un proceso, después yo no conozco otro proceso en el fútbol boliviano de esa característica.
Ese proceso le ha redituado a The Strongest cuatro a cinco títulos, situación que será difícil que se repita en el fútbol nacional, si es que no hay un proyecto y se sigue a ultranza el mismo porque el proceso es simplemente seguir un proyecto que ya está marcado.

—¿Por eso el DT paga los platos rotos cuando no se dan resultados esperados?
—Claro, cuando el equipo no gana el dirigente comienza a tambalear porque no tiene convicciones sólidas en base a lo que es el fútbol, porque si los tuviera no contrataría a un técnico porque ha ganado, sino contrataría a un técnico para ganar; entonces se lo tiene que respaldar, pero cuando el equipo comienza a flaquear y logra un par de resultados adversos, el dirigente es sometido a presión de parte del periodismo, de la hinchada, de su mismo cuerpo directriz y como no tiene la misma convicción que la tiene en la empresa que maneja, se resquebraja el apoyo que tenía hacía el técnico y de pronto siente que la mejor salida y solución es el cambio en la dirección técnica, a veces le da resultado, pero la mayoría de las veces no.
Si revisamos la historia no solamente del fútbol boliviano, sino mundial, los equipos más sólidos son los que conservan cuerpos técnicos durante mayor tiempo

—¿Hay falta de confianza en los malos momentos?
—A un técnico lo contratan por bueno y lo botan por malo. Cuando lo contratan es porque se tiene una fe ciega en él; todo el mundo habla de proyectos, de procesos a largo plazo, pero cuando se pierden los partidos ya no tiene confianza, comienzan a objetar todo y lo botan por malo, eso es natural no sólo en Bolivia, sino en el mundo.
El ganar como sea es la premisa, ahí los que confiaron en un DT desconfían en 15 días.
—¿Para llevar adelante un proceso se necesita tiempo y condiciones de trabajo?
—No se respetan los procesos por diferentes situaciones. Primero, por desconocimiento del tema y eso lleva a otras circunstancias, porque cuando un cuerpo directriz está convencido de la capacidad de un técnico lo respalda a muerte y más temprano que tarde comienzan a aparecer los resultados.

—¿Por qué nuestros clubes prefieren a técnicos extranjeros que a bolivianos?
—Es un tema que tendrían que responder los dirigentes, ellos son lo que dan ese paso. A veces da resultado y a veces no, no sé si primará lo económico o la trayectoria, aunque en Bolivia muchos se han hecho técnicos. Han llegado buenos técnicos, de primerísimo nivel, eso no lo vamos a desconocer, pero también de los otros.

—¿Qué opina de lo que le pasó a Roberto Mosquera?
—Quien está al borde de la cancha sabe que eso puede pasar, nadie está libre. Lamento mucho porque Mosquera es uno de los técnicos de primer nivel que ha llegado a Bolivia y eso lo ha demostrado con su trabajo, no solamente en el campeonato local sino en la Copa Libertadores.

—¿Qué le parece la situación de su colega Óscar Garvizú, de Petrolero?
—No puedo opinar porque en esta situación hay que estar adentro para saber qué pasa, lo que nos llega a través de los medios es el 10% de lo que pasa dentro el camarín, si lo hago estaría pecando de falta de ética con mis colegas.

—¿Y la situación de los futbolistas que no les pagan y no les dan condiciones?
—En Bolivia hay muy buenos jugadores, a los que han llegado a jugar en el exterior hay que hacerles un monumento porque han roto algo que perjudica al fútbol boliviano y es el entorno, que no solamente no ayuda, sino que perjudica.
¿Qué es el entorno?, los cero proyectos. No sabemos, por ejemplo, del campeonato que viene bajo qué sistema se va a jugar, cuándo va a comenzar, no hay condiciones mínimas de trabajo en muchos equipos, las canchas de entrenamiento casi en todas las instituciones no son las ideales, la logística no es la mejor, hay clubes que tienen todo, pero la mayoría no; entonces eso perjudica al desarrollo del jugador, encima generalmente se incumple y se tiene que llegar a otras instancias extremas para hacer cumplir los contratos, eso conspira contra el jugador.
El jugador tiene que romper muchas barreras para llegar a la alta competencia y más aún para jugar en el exterior. Son pocos los que lo logran.

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Perfil

Sergio Apaza Vera, exfutbolista y entrenador paceño de fútbol (61 años). Dirigió a Sport Boys. Es catedrático de la Universidad del Fútbol en La Paz.