[Opinión] Lista negra

Democracia Directa

La reina Isabel II se codea en esta ‘lista exclusiva’ con el cantante de la banda U2, Bono, con Madonna, con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el excanciller de Alemania Gerhard Schröder, los ministro argentinos de Finanzas de Argentina, Luis Caputo, y de Energía, Juan José Aranguren, entre otros.

Se trata de la nómina de las cientos de personalidades involucradas en el segundo mayor destape de evasión impositiva denominado los Papeles del Paraíso. La primera revelación se la hizo en abril de 2016 con las empresas offshore constituidas por el despacho panameño Mossack Fonseca, a los cuales se denominó los Papeles de Panamá.

Esta nueva investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que agrupa a 96 medios de comunicación de 67 países, se basa en la filtración de 13,5 millones de documentos procedentes principalmente de un gabinete internacional de abogados con sede en las Bermudas, Appleby. Detalla los dispositivos y los circuitos de optimización fiscal que permiten a particulares con fortunas y a las empresas no pagar impuestos.

Esta investigación saca a la luz que los “contribuyentes ricos y las empresas se ponen de acuerdo con los paraísos fiscales para evitar de forma industrial (pagar) los impuestos”, destaca Lison Rehbinder, responsable de Financiación del Desarrollo en la asociación francesa CCFD-Terre Solidaire.

Es decir que estas personas poseedoras de grandes riqueza y poder de influencia política buscaron los mecanismos para tributar menos o, en definitiva, no pagar impuestos.

Según los cálculos efectuados por el economista Gabriel Zucman, profesor de la Universidad de Berkeley en California, para el ICIJ, la evasión fiscal de las empresas y de las grandes fortunas planetarias supondría cerca de 350.000 millones de euros de pérdidas fiscales por año a todos los países del mundo. (Papeles del paraíso, estrategias al límite de la legalidad, AFP, 7 de noviembre).

La responsable de Justicia Fiscal de Oxfam, Susana Ruíz Rodríguez, en una conversación con Democracia Directa en julio de 2016, señaló que el impacto real de los paraísos fiscales se siente con mayor impacto en el ámbito social.

Esto porque “todo el dinero que se escapa a los paraísos fiscales son recursos que no entran al país y que rompen la capacidad del Estado de financiar otras políticas sociales, de educación, sanidad, políticas que ayuden a reducir la desigualdad”.

Frente a ello surge la pregunta necesaria: ¿Qué hacer? ¿Cómo combatir la evasión fiscal? El diputado español Miguel Urbán Crespo, que integra la Comisión de Investigación de los Papeles de Panamá del Parlamento Europeo, plantea que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) luche contra el blanqueo, la evasión, elusión fiscal, y que para ello se doten todos los medios necesarios.

Algunos especialistas señalan que es hora de tomar medidas para actuar, estableciendo una lista negra de paraísos fiscales e imponiendo transparencia para saber de forma nítida si las empresas y las grandes sociedades pagan los impuestos que les corresponden.

Será determinante, sin duda, que los países permitan la transmisión de información sobre temas fiscales, una corresponsabilidad de trabajo que dará beneficios comunes y no individuales, pues estamos ante uno de los crímenes mayores que se debe detener.

Por tanto, no es sólo una lucha de un país o de un gobierno, se debe encarar la batalla a escala global para acabar con los delitos financieros hoy impunes.