Bolivia, capital antiimperialista

El fin de semana se realizaron los encuentros con movimientos sociales. El sábado se vivió la Cumbre de Trabajadores y Movimientos Sociales de Bolivia, y el viernes el Ampliado Nacional de Juventudes del MAS-IPSP, también en la capital del valle, eventos que sirvieron para que el presidente Evo Morales planteara que Bolivia se constituya en sede de un encuentro de jóvenes y también en la capital antiimperialista de los movimientos sociales.
Primero lo hizo en el evento de las juventudes del MAS-IPSP. Morales propuso convocar a un encuentro latinoamericano de juventudes antiimperialistas y debatir no solamente acciones para combatir al capitalismo, sino también políticas que permitan revertir o afrontar los efectos del cambio climático que afecta al planeta. La convocatoria —sugirió—, si no es mundial por lo menos debería ser a nivel latinoamericano.
El Jefe de Estado planteó “parir” nuevas propuestas sociales, programas sociales con aporte de la juventud, orientadas a combatir el modelo capitalista. La posible fecha, el 21 de septiembre, Día de la Juventud. Y reforzó ese planteamiento, el sábado, con una propuesta más global: que Bolivia se constituya en la capital antiimperialista de los movimientos sociales.
La Cumbre convocada por la Conalcam entre sus conclusiones declaró estado de emergencia ante cualquier intento de desestabilización económica, social o política por la derecha transnacional, además expresó su solidaridad con los pueblos “oprimidos por el imperialismo”, el pie para que Morales plantee una cita regional y del Caribe para que Bolivia se constituya en capital de los movimientos sociales antiimperialistas.
Fortalecer a los gobiernos progresistas ante toda arremetida neoliberal sería uno de los objetivos, que para muchos puede sonar a simple discurso, pero detrás también está lograr una alianza de sectores sociales y trabajadores para garantizar el cumplimiento de la Agenda Patriótica 2025 y el apoyo para la causa marítima y la defensa del Silala, para lo cual también se busca la solidaridad internacional, en la que los aliados, si no pueden ser los gobiernos, serán los pueblos.