Las mujeres, su rol protagónico en la Revolución Rusa y los desafíos

Foto: Jorge Mamani
Las expositoras Gabriela Montaño, Irene Montero y Eugenia Bridikhina. El moderador fue el periodista Jimmy Iturri.

Fernando del Carpio Z.

El papel de las mujeres a lo largo de la historia es incuestionable y lo fue en la gestación de la Revolución Rusa, cuando participaron en las primeras movilizaciones para pedir pan y reclamar que no debe haber colas de 40 horas para conseguir harina, azúcar o salarios dignos.

La diputada española de Unidos Podemos Irene Montero corroboró esa situación. Indicó que las mujeres desde siempre ocuparon un rol protagónico, “aunque el relato que se ha construido ha sido de subordinación a una historia que parece que siempre han escrito los hombres”.

“En la Revolución Rusa estuvieron en primera línea, pero siempre hemos sido subordinadas, tanto en la construcción del relato como de la historia. ¿Cuánta gente conoce a Lenin y cuánta sabe que una de las primeras movilizaciones que dio pie a la caída del zar tuvo que ver con una movilización de mujeres?”, apuntó.

El nivel de conocimiento de ambos hechos es radicalmente diferente, y obviamente se conoce mucho más a Lenin, pero “lo cierto es que los hombres siempre la tienen más fácil de que les escuchemos, que les conozcamos, que les sepamos, que lo que tenemos las mujeres”.
Montero indicó que también fueron relegadas en el estatus y en la jerarquía de la toma de decisiones.

Tal como resumió Montero, mientras los hombres están en el frente de la batalla rusa, las mujeres asumieron los trabajos industriales más típicamente asociados a los hombres, además con menos salarios y condiciones más precarias, y se ocuparon de la labor doméstica y cuidados.

‘La participación de la mujer en los procesos revolucionarios’ fue uno de los temas del encuentro internacional por los 100 años de la Revolución Rusa, que se realizó en el hall de la Vicepresidencia del 7 al 9 de noviembre.

Temas domésticos
La historiadora Eugenia Bridikhina puntualizó que antes de la Revolución de 1917 había muchísimos abortos ilegales, por eso una de las medidas del Gobierno ruso en 1920 fue legalizar el aborto y también la homosexualidad.

Bridikhina explicó además que el tema de la familia topaba con esos temas y con el cuidado. Esos años, las mujeres seguían con esas tareas y de cómo liberarse del trabajo doméstico, así como del tema de hijos ilegítimos, divorcio, y se determinó que no lleven el apellido de sus esposos.

Revolución en 11 años
La presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño, que participó en la mesa redonda, dijo que en Bolivia nunca se avanzó tanto como en estos 11 años (del gobierno del presidente Evo Morales, que asumió el 22 de enero de 2006) en los derechos de las mujeres.

Mencionó la Ley de Identidad de Género y la Ley 348 Contra la Violencia hacia las Mujeres.

La titular de la Cámara Baja expresó: “Ésta es mi revolución, porque se compraron las causas que las mujeres desde hace 100 años venimos construyendo en todo el mundo”.

También resaltó que Bolivia es el segundo país del mundo con más mujeres parlamentarias, pero indicó que se confrontaron problemas para cumplir con el mandato legal de paridad y alternancia en las candidaturas para las elecciones judiciales.

“Las mujeres tienen mayor acceso a la educación superior, pero no en igualdad de condiciones con los hombres. Cuando se exige maestría, doctorado deben optar por la vida de la responsabilidad privada y la posibilidad de formarse académicamente, quedan rezagadas, y eso es muy evidente. No basta decir paridad y alternancia”, agregó.