Presupuesto 2018 garantiza crecimiento

El  proyecto de Ley del Presupuesto General del Estado (PGE) 2018 muestra indicadores económicos que ratifican la tendencia de crecimiento de la economía. La previsión es alcanzar la meta del 4,7% del Producto Interno Bruto (PIB) sobre la base de medidas que apuntan a dar mayor dinamismo a los sectores productivo, comercio y servicios de manera integral.

La proyección del PIB es relevante con relación a lo proyectado para el próximo año por organismos internacionales para la economía latinoamericana y el Caribe  (alrededor del 1,5%). El Gobierno pretende imprimir mayor  dinamismo a los sectores tradicionales, como el de hidrocarburos, por ejemplo, sin descuidar otros rubros como el agropecuario, la construcción, industria de alimentos, el transporte y las comunicaciones, el comercio y los servicios.

Otro dato importante presentado por el Ministerio de Economía se refiere  a que el PGE 2018 prevé que el precio del barril de petróleo se mantenga en un promedio de 45,5 dólares.

En la actualidad, el valor del crudo en el West Texas International —referencial válido para la región y Bolivia—se ubica en más de 50 dólares por barril, pero las autoridades prefieren ser cautas y apostar por niveles más conservadores pero seguros, que no generen sorpresas, lo cual es razonable considerando la volatilidad del mercado y la probabilidad de cambios abruptos por el conflicto latente en Medio Oriente, agravado por la disputa bélica en Siria. 

La relativa estabilidad del precio del petróleo es fruto de un acuerdo entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Rusia y Arabia Saudita a fines de 2016 y que se materializó a partir del primer trimestre de este año. El convenio consiste en recortar gradualmente la producción para estabilizar el mercado, una fórmula que hasta el momento dio resultado y que se piensa extender por otro período, aunque todavía no hay una decisión.

El indicador del precio del petróleo es importante en la consideración del presupuesto del Estado porque en la medida en que aumente el valor del producto subirán los ingresos para Bolivia por la exportación de gas a la Argentina y Brasil, aproximadamente 59 millones de metros cúbicos.