Repsol advierte que se avecina competencia del gas contra el gas

La industria del gas y petróleo que mueve millones de dólares en el mercado.

Redacción - EFE

El presidente de la firma española Repsol, Antonio Brufau, advirtió que se avecina un escenario en el  que los tipos de gas competirán entre sí, y sus precios ya no estarán indexados al petróleo, como ocurre actualmente. 

El ejecutivo español se refirió al tema durante el seminario internacional de líderes de empresas petroleras en Santa Cruz, Bolivia, dentro del IV Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), efectuado del 21 al 24 de este mes. 

“Las cláusulas que tradicionalmente tenemos, por ejemplo de vinculación al petróleo o a los productos del petróleo, están desapareciendo, ya lo que está más en boga y que se visualiza como más clásico en el futuro es la competencia gas contra gas”, sostuvo.

Aseveró que las fórmulas que se aplican hoy en los contratos por las que el precio del gas van indexadas a los costes internacionales de otras energías, como el petróleo, van a cambiar y se vincularán directamente con el propio gas de una región contra otra. Brufau señaló que éste será uno de los cambios a mediano y largo plazo que se producirán en el mercado del gas, hidrocarburo que “es la energía del siglo XXI”.

Estos cambios han empezado a producirse impulsados por una serie de factores, uno de ellos la industria del gas de esquisto o no convencional, que actualmente representa el 20% de la producción, “pero que nos guste o no nos guste, va a tener un peso superior en los próximos años”, dijo.

Según Brufau, otro factor que ha empezado a impactar en el mercado gasífero es la afloración “con muchísima violencia” del gas natural licuado (GNL), que se transporta comprimido en camiones cisterna, debido a que en la actualidad los “grandes descubrimientos están muy lejos de los mercados”.

“El GNL, que hasta hoy representaba un tercio de todo el gas que transita por el mundo, en 2040 puede representar hasta el 60%, porque ya no se están construyendo gasoductos”, señaló.

La consecuencia del avance del GNL es la “comoditización” de los precios, es decir que ganará y tendrá más influencia aquel que sea capaz de competir con costes más bajos, agregó el empresario.

El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, reflexionó sobre el alto costo ambiental que supone la producción del gas y petróleo de esquisto, con consecuencias para la salud de quienes viven en las zonas “afectadas por esta forma depredadora de extracción de hidrocarburos”.

García Linera señaló que hasta ahora la industria del gas estaba acostumbrada a tener costes “regionalizados”, a diferencia del petróleo, que tiene un precio homogéneo a escala planetaria.

“Pero esta presencia del GNL está llevando a una creciente uniformalización del precio del gas. Eso va a ser nuevo, podrá darse de aquí a cinco, diez, quince o veinte años, pero no cabe duda de que esto es el futuro y el principal competidor del gas ha de ser el gas”, afirmó García Linera. Las empresas tendrán que “saber acomodarse a esta nueva característica del mercado del gas”, agregó.