Elección para cambiar la justicia

La experiencia boliviana en materia de reformas sociales, económicas y políticas continúa llamando la atención en el exterior. Por eso no resulta extraño que representantes de organismos internacionales se refieran al proceso de elección de autoridades judiciales como un hecho inédito.

En realidad este procedimiento, que cuenta con la participación de la sociedad, es parte de los cambios que el Estado introduce desde 2006.

El hecho más importante, sin lugar a dudas, fue la aprobación de la nueva Constitución Política, que reconoce los derechos individuales y colectivos de los bolivianos, incluye a las naciones que forman parte del Estado Plurinacional, a las comunidades campesinas e indígenas que antes no eran tomadas en cuenta, en suma se sentaron las bases para construir una nueva sociedad.

En ese contexto se explican las expresiones de admiración de los observadores internacionales que llegaron al país por las elecciones judiciales. “Ha merecido la atención (…) del mundo porque hemos conversado con otras personas de otras misiones y también les parece que causa admiración” que mediante el voto se elija a las autoridades judiciales, manifestó la coordinadora general de la Misión de Observadores de la Unión de Naciones Unidas Suramericanas (Unasur), Yolimar Carrillo.

Para el jefe de la Misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), Guillaume Long, las elecciones judiciales son  únicas en la región, y aseguró que la entidad a la que representa tiene mucho interés en estudiar este particular proceso electoral boliviano.

Así como el Gobierno allanó el camino para construir una economía más fuerte, que a la vez permitió avanzar hacia una redistribución más justa, la elección de autoridades judiciales debe entenderse como un intento positivo para transformar el sistema judicial.

Las valoraciones de los observadores internacionales, que destacan este esfuerzo del Estado, muestran que el país transita por el camino correcto.