“Pasar las dunas de Perú es el reto”

Willy Sánchez con el hombre fuerte de la ASO, el francés Etiene Lavigne.
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La Paz / Reynaldo Gutiérrez

El expiloto y exdirigente de automovilismo Willy Sánchez hace un análisis del Rally Dakar 2018, que se correrá por tierras de Perú, Bolivia y Argentina. Habla de los pros y contras y lo difícil que será sortear las dunas peruanas.

—¿Qué Rally Dakar vamos a ver en 2018?
—El próximo Rally Dakar, por todo lo que se anunció, tengo la sensación de que será más competitivo, interesante y espectacular. Se correrán dos etapas más que en la pasada edición, cuando se disputaron 12 etapas, ahora serán 14, más desgastadoras en la parte física para los pilotos. 
El escenario será otro, en terrenos de Perú, Bolivia y Argentina, que serán más exigentes sobre todo en el lado peruano. La otra diferencia estará en que en la pasada edición se corrieron 8.818 kilómetros, ahora son 8.793 kilómetros, pero con mayores dificultades.

—¿Será más difícil?
—Perú vuelve a ser parte de esta aventura extrema después de cuatro años y precisamente es en el terreno peruano donde se correrán las etapas más duras del Dakar. Los entendidos en la materia ya han comenzado a señalar que las cinco etapas en Perú serán las etapas cernidor, donde cada competidor tendrá que exponer su preparación física, técnica y conocimientos de navegación, porque son rutas complicadas.

—¿Las dunas peruanas son más difíciles que las de Argentina y Chile?
—Totalmente. Los pilotos que han pasado por esas dunas hacen esa comparación diciendo que son más difíciles de pasar que las de Chile y Argentina.

—¿Dónde está la principal dificultad?
—Los corredores dicen que hay mucho fesh fesh (polvo que se mantiene flotando en el aire y las superficies que son cubiertas por este tipo de tierra son sumamente inestables) que tapa la visualidad, son pozos que no se los ven y aparecen de sorpresa en cualquier momento, por lo que hay que andar con cuidado. El secreto es no detenerse en el lugar porque el atascamiento es automático.

—¿Los pilotos que superen estas etapas pueden llegar a la meta?
—Por lo complicado que representa y figurativamente se puede decir que sí, porque habrán superado el tramo más difícil de la nueva edición. Después entrarán a nuestro territorio, qué si bien son caminos más duros y recios, pero no van a tener la dificultad como con las dunas de Perú.
Esperemos que nuestros pilotos tengan la preparación suficiente para pasar el tramo peruano, aunque muchos de ellos se han preparado en esas rutas y saben lo dificultoso que es.

—¿Qué tipo de coches se necesita para este terreno?
—Los coches en los que compiten los pilotos están preparados para este tipo de terrenos, con bastante reforzamiento en la parte del chasís y los mecánicos que trabajan mucho en la suspensión y en la caja por todo lo que implica el terreno.
Después, para cada tipo de terreno están permitidos algunos cambios, como caja, corona, suspensión, y eso lo harán para entrar a nuestro territorio, que es más duro, pero no pueden cambiar el motor, porque están precintados después de haber pasado la revisión técnica-administrativa.

—¿Cómo cree que será el ingreso de Perú a Bolivia?
—No sé si entrará en competencia, porque cuando se cruza una frontera generalmente se hace en enlace. La ASO es la que tiene todo definido y por las reglas que tiene es difícil conocer con anticipación la ruta por donde se correrá, excepto una noche antes cuando les dan la hoja de ruta a los competidores.
Por todo lo que implica el ingreso por una nueva ruta, va a ser espectacular y novedoso, porque será la primera vez que se conecte el Dakar entre Perú y Bolivia por el lado de Desaguadero, pasando por el lago Titicaca, que para los pilotos será algo nuevo y para muchos encantadores.

—¿Qué cambios se vislumbran en la preparación de coches?
—Es difícil conocer la parte mecánica porque las grandes empresas automotrices del mundo que participan en esta clase de competencias son recelosas y cuidadosas en divulgar las modificaciones para mejorar la resistencia y fuerza, porque sus mecánicos siempre están buscando perfeccionar en los diferentes aspectos que hacen al rendimiento de una máquina, que demanda mucha inversión por el afán de tener el liderazgo a nivel mundial.
En el caso de las motos, cuando uno les pregunta a los punteros cuánto cuesta, responden que no tiene precio porque son motocicletas que las trabajan durante todo el año para hacer modificaciones en la perspectiva de mejorar, y a la hora de cuantificar no se puede contabilizar el gasto, es mucho dinero que se invierte y hay un resguardo.
Algunas piezas de las motos, autos, cuadras y camiones son especialmente preparadas para correr en el Dakar, en cuanto a qué parte de la máquina o la inversión, no se divulga por un tema de confiabilidad. Desde que termina un rally ya comienzan a pensar en el otro, se hace un estudio del rendimiento y funcionamiento de cada parte para mejorar.
—¿Qué se espera de la participación de los pilotos bolivianos?
—Este año participó un buen número de corredores, pero para 2018 hay una reducción por diferentes aspectos, principalmente el factor económico.
En autos, este año corrieron Marco Bulacia, Luis Barbery, Rodrigo Gutiérrez, Julio Roca, ‘Happy’ Peredo, Fortunato Maldonado y Orlando Careaga; para el año tenemos a Bulacia, que es nuestro mejor crédito, a él se suman Luciano Pérez y Rilver Vásquez.
En motos, tenemos el mismo número, Juan Carlos ‘Chavo’ Salvatierra, los hermanos Nosiglia, Fabricio Fuentes y Danny Nogales.
Y en cuadras tenemos a Wálter Nosiglia, un referente importante, Hernán Paredes, que se suma al equipo de Wálter, y Suany y Leonardo Martínez, que ya tienen experiencia.
Vamos diezmados a la siguiente edición, pero tenemos la esperanza de que harán una mejor campaña por la experiencia y el conocimiento de lo que significa correr un Dakar.

—¿Por qué el Dakar no quiere irse de Bolivia?
—Nuestra tierra tiene su encanto natural, a todos los pilotos que llegan se los trata bien y eso es un punto a favor muy importante, la presencia y el cariño que demuestra nuestra gente en toda la ruta por donde pasa el Dakar en Bolivia es determinante para que los corredores se sientan emocionados y con más energía para seguir adelante.

—¿Se anima a estar en un Dakar?
—Quienes estamos metidos en este deporte de los fierros siempre tenemos la ilusión de estar en una competencia de alto nivel como es un Dakar, pero todo se corta cuando hay que hacer el presupuesto con números que superan de lejos las expectativas.
Sin embargo, no pierdo la fe en que algún día pueda ser parte de un equipo de apoyo.
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Perfil

Willy Sánchez Rojas, excorredor de automovilismo chuquisaqueño de 48 años. Fue director general de la Comisión Deportiva de la Febad.