Osama Bin Laden y la Casa Blanca

Carlos Santa María

¿Cómo explicar los recientes documentos “desclasificados” por el régimen estadounidense, donde se insinúa una relación entre Irán y el terrorista internacional Bin Laden?

La razón es dual básicamente: en primer lugar, Donald Trump desea armarse de motivos para no cumplir la palabra empeñada en el Acuerdo Nuclear suscrito en el G5+1, por el cual se obligan todos los firmantes a respetar lo pactado; en segundo lugar, debido a la imagen internacional de la nación persa, la que paulatinamente se consolida como un garante de paz, convierte su posición en respetada internacionalmente debilitando al régimen estadounidense.

Dos, parece ser una estrategia conjunta para debilitar el Pacto Nuclear acumulando pruebas inexistentes. Así, ahora, Riad como el presidente de EEUU han vinculado a Irán con un misil enviado contra Arabia Saudita. Desmintiéndolos, los rebeldes hutíes de Yemen se atribuyeron el lanzamiento en respuesta a la agresión militar saudita que desde marzo del 2015 lidera una coalición que busca restablecer el gobierno del prófugo Abdo Rabu Mansur Hadi.

Tres, lo que hace dudar aún más de estos documentos es que son entregados después de un largo periodo de tiempo donde pudieron ser manipulados completamente. Cuatro, la reciente publicación de la CIA que sugiere que Irán conspiró con Osama Bin Laden, estaría en la vía de aumentar la presión sobre Teherán, pese a que desató la protesta mundial y aisló a la Administración Trump aún más en el escenario mundial. 

Cinco, el ex analista de la CIA, Edward Price, ha expresado públicamente su escepticismo sobre el documento recientemente revelado, sugiriendo una nueva estratagema de la agencia de inteligencia similar a la que precedió al ataque de 2003 contra Irak, aunque esta vez es Irán el que podría ser no únicamente agredido sino subvertido para un cambio de gobierno. ¿Cómo es que 23 de los 25 miembros del comando que supuestamente acribilló a Osama están muertos?

Como es habitual en la prensa vasalla, la información científica, histórica, social, es deformada con el fin de hacer de una noticia presunta otra verdad cuestionable, lo que corrobora la táctica de acusar sin pruebas, publicar sin constatación y mentir sin remordimiento.
Compete al mundo alternativo insistir en la senda de la denuncia certera de las falsas banderas para centrarse en la realidad y continuar el camino de la soberanía auténtica  de todas las naciones del mundo. (Tomado de Hispan TV)