Bolivia es atractiva para invertir en hidrocarburos

Planta de producción de gas natural en el sur del país.

Petróleo & Gas - CBHE

La red global de firmas de servicios profesionales de auditoría, asesoramiento legal, fiscal y financiero en 156 países, denominada KPMG, señaló que Bolivia es un país atractivo para invertir en hidrocarburos y energía a pesar del contexto adverso por la cotización baja del petróleo.

“Yo veo a Bolivia aún atractiva, puesto que ha estado presentando planes de inversión importantes tanto en el área de hidrocarburos como en el sector eléctrico”, declaró Mauro Velásquez, socio de KPMG en Venezuela.

En base a los proyectos energéticos que perfila Bolivia se habla de una inversión superior a $us 2.000 millones y en algunos casos de $us 30.000 millones hasta 2025.

El informe fue publicado en la revista Petróleo & Gas de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), que analiza la tendencia de la industria petrolera.

Caída del precio del petróleo
Entre 2014 y 2017 alrededor de medio millón de empleos se perdieron en el sector petrolero internacional producto de la caída del precio del petróleo de cien a menos de 50 dólares el barril.

Enfrentar la crisis de los precios bajos del petróleo es el objetivo común de operadoras y proveedoras de servicios en el sector desde hace tres años. Mientras unas buscaron opciones a partir de la crisis, otras comenzaron a prepararse preventivamente antes de 2014.

Las empresas deberán adaptarse al escenario de precios actuales porque “no se espera que los precios del petróleo repunten mucho más allá de los $us 55 en los próximos años”, afirma Mauro Velásquez, socio de KPMG en Venezuela, al señalar que “hasta 2018, quizás el promedio se mantenga por debajo de los $us 55”.

Hacer frente a la crisis tiene varias opciones, como las emprendidas por la petrolera Repsol y la prestadora de servicios en pozo, Schlumberger.

“Los dos rubros más representativos, donde tienes que buscar la reducción de costos”, son los de “servicios contratados para Capex (gastos de capital) o para Opex (gastos de explotación)”, señala Velásquez en entrevista con Petróleo & Gas.

Para encarar la baja cotización del petróleo “muchas empresas suspenden o difieren proyectos que no son viables bajo las estructuras actuales de costos y los postergan hasta el momento en que suban los precios o tengan acceso a tecnologías más avanzados para desarrollar los proyectos a un costo mucho menor.

Otras compañías afrontan a la crisis “de manera más rápida”, con el despido de personal, algunas a través de costos de servicios. También, recurren a acuerdos con los proveedores, de tal manera que “ellos se incorporen a lo que es la crisis y lograr reducciones en costos de terceros”, declaró Mauro Velásquez.

Entre 2014 y 2017, el número de plataformas petroleras en actividad descendió de 1.382 a 959, con un bajón más pronunciado en 2016, cuando descendió a 927, según el conteo realizado por la compañía Baker Hughes. Este indicador es sólo un dato, pero tal vez el más significativo ya que marca el ritmo de actividad operativa en el mundo.

El monto global en inversiones de capital (Capex) de las empresas Majors (grandes compañías privadas) se redujo de $us 500.000 millones en 2015 a $us 385.000 millones en 2016, aunque con un leve incremento del 7,3% durante 2017.

Los procesos de personal afectaron a más de medio millón de trabajadores, señala el informe publicado por Petróleo & Gas.