Magistrados tienen más votos que expresidentes

Como no hay un proyecto político alternativo al proceso de cambio para debatir, la oposición politiza todo, está pendiente de qué hacen o dejan de hacer las autoridades, y como era previsible no se salvaron ni las elecciones de autoridades judiciales, ponderan el voto nulo y asumen artificialmente que ese resultado los favoreció sin analizarlo críticamente. Resulta que los magistrados tienen más votos que los expresidentes si se comparan los resultados de los recientes comicios con elecciones presidenciales del período anterior a 2005.

La expectativa de los partidos de la derecha era que el voto nulo arrase y hasta hubo alguien que dijo que el porcentaje alcanzaría el 70 por ciento, que fue amplificado por algunos medios de comunicación opositores. Sin embargo, el dato en cuestión es apenas superior al registrado en el proceso electoral de 2011, según el Tribunal Supremo Electoral. Para el Gobierno, el 30% de votos válidos registrados en los comicios del domingo es suficiente para dar legitimidad a las nuevas autoridades judiciales. También se valoró la masiva participación ciudadana que expresa la voluntad para contribuir a construir un nuevo sistema judicial.  

A su turno, en un balance de la jornada electoral, el TSE expresó su satisfacción por la participación de los electores, apreciación que fue compartida por observadores internacionales. Guillaume Long, jefe de la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), no tuvo reparos en felicitar a las autoridades electorales por el desarrollo de los comicios que transcurrieron con normalidad, donde los “bolivianos acudieron de forma pacífica, de forma libre a expresar su voluntad en las urnas y nos congratulamos por eso”.

En realidad, el objeto de esta elección estuvo claro desde el principio y más allá de la lectura política de opositores y oficialistas la gente acudió a los recintos a elegir a magistrados del Tribunal Agroambiental, Consejo de la Magistratura, el Tribunal Constitucional Plurinacional y el Tribunal Supremo de Justicia, lo explica las consideraciones emitidas por autoridades electorales, observadores y Gobierno. En general, hay una coincidencia en que fue una elección válida, democrática y con alta legitimidad.