La Gobernación autoriza jugar el clásico en el Siles

El estadio Hernando Siles de La Paz, donde se jugará mañana el clásico paceño.
Foto: APG

La Paz / Cambio

El clásico paceño se jugará mañana en el estadio Hernando Siles a las 20.30. La Gobernación de La Paz decidió reabrir el escenario para este partido con carácter excepcional.

El esperado anuncio se dio ayer en la tarde y lo hizo Félix Patzi después de recibir un informe técnico de la empresa que coloca la pista atlética en ese escenario deportivo.

De esa forma, mucha gente quedó aliviada, especialmente la de Bolívar, que es ‘dueña’ de este clásico 207 de la Liga para efectos de recaudación.

“Quiero comunicar que la empresa supervisora y el fiscal de obras me autorizan que haga una resolución de excepción para que este partido se realice el 7 de diciembre, así que el estadio se abrirá desde las 12.00 hasta las 23.00. Después se cerrará en cumplimiento con la resolución”, dijo.

El estadio está cerrado desde el 27 de noviembre (hasta el 15 de enero) porque se está colocando la pista atlética.

Sin embargo, el Gobernador de La Paz explicó ayer que por las lluvias de los últimos días no se realizaron los trabajos de acuerdo con lo planificado y éstos sufrieron un retraso.

Lo que sí recomendó es que Bolívar tenga cuidado con los materiales de la pista que están dentro del estadio.

Ni bien se enteró de la autorización, el presidente de la Academia, Guido Loayza, expresó su tranquilidad y agradeció a la Gobernación por la decisión que tomó.

“La incertidumbre nos estaba haciendo daño, a Bolívar y también a The Strongest, es que jugar en el Siles es jugar en casa. Ahora invitamos al público a ir al estadio”, afirmó.

El club ‘celeste’ estuvo molesto con la Gobernación, a la que incluso había amenazado el lunes con iniciarle una demanda por daños y perjuicios.

También otras organizaciones, como la Asamblea Legislativa Departamental y el Comité Cívico Pro Departamento de La Paz, exigieron la apertura del escenario. El Comité Cívico incluso anunció una huelga de hambre si no cedía.

Sin embargo, ayer se calmaron las aguas. El clásico en el Siles ya se palpita en la ciudad.