Final de año con estabilidad y crecimiento

Hay sobradas razones para afirmar que el año termina con un buen desempeño económico. El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) es constante y se situará por encima del 4%, mientras que el precio del petróleo en el mercado internacional es superior a los 50 dólares el barril, cinco dólares más que el promedio proyectado en el Presupuesto General del Estado a principios de año.

El contexto mundial también es importante a la hora de analizar las variables que hacen al desenvolvimiento de la economía nacional. La información sobre el estado de la economía global señala que continúa una expansión moderada y, a diferencia de los años pasados, las naciones emergentes y las potencias avanzadas muestran recuperación, según sus indicadores de desempeño económico.

Esta performance es buena señal para los mercados de capital, en los que las empresas internacionales consiguen recursos para nuevos emprendimientos, y Bolivia ratifica que es un país atractivo para las inversiones.

La evaluación de organismos internacionales asegura que la economía mundial y latinoamericana mejoró en 2017 con relación al año pasado. Por ejemplo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) establece que la región concluirá el año con una expansión del 1,2 por ciento.

En este contexto, si todas las previsiones se cumplen, Bolivia terminará 2017 con crecimiento positivo (se proyectó 4,7% para este año), y es casi seguro que se cumplirá el pronóstico de los organismos internacionales que afirman que el país tiene el mejor desempeño de la región (sus previsiones son de 4% a 4,2%).

En perspectiva hay buen panorama para la economía boliviana por los buenos precios internacionales para las exportaciones, principalmente del gas, que está indexado al dólar. La decisión de mantener los recortes a la producción de los países que pertenecen a la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) repercutirá en la estabilidad del valor del crudo.

Para el próximo año, el Gobierno proyectó un crecimiento del PIB de 4,7% y una inflación de 4,49 %, lo cual ratifica que será otro año con estabilidad.