Un muerto y más de cien heridos en el Día de la Ira contra la declaración de Trump

Foto: AFP
Palestinos rechazan que Jerusalén sea la capital de Israel.

 

Ana Cárdenes / EFE

Un palestino murió y más de un centenar resultaron heridos en enfrentamientos con soldados israelíes en el Día de la Ira, en protesta contra la decisión del presidente de EEUU, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, en una jornada que sin embargo transcurrió en calma en esta ciudad.

Después de las oraciones del mediodía del viernes (día sagrado musulmán), grupos de jóvenes en Cisjordania y Gaza se dirigieron a los puestos de control militares israelíes, donde lanzaron piedras y cócteles molotov contra los soldados, que respondieron con disparos y el uso de material antidisturbios.

“Han surgido protestas violentas en unas 30 localidades a lo largo de Judea y Samaria (Cisjordania) y la Franja de Gaza”, confirmó el Ejército en un comunicado en el que precisó que en Cisjordania unas 3.000 personas se habían manifestado violentamente, y habían quemado neumáticos y lanzado bombas incendiarias y piedras contra las fuerzas de seguridad.

Los principales choques en Cisjordania tuvieron lugar en Hebrón, a las afueras de Belén, en Beit Umar, Al Aroub, Tulkarem y Qalandia, el principal puesto de control entre Jerusalén y Ramala, según confirmó el Ejército israelí, que informó que diez personas resultaron heridas y seis fueron detenidas.

La Media Luna Roja (equivalente a la Cruz Roja), sin embargo, eleva los heridos en Jerusalén y Cisjordania a 52 por balas recauchutadas, cuatro por golpes y 178 atendidos por inhalación de gases lacrimógenos.

En Gaza, el Ejército informó que se produjeron enfrentamientos en seis puntos de la franja, mientras que el Ministerio de Sanidad palestino confirmó la muerte de Mahmud al Masri, de 30 años, por un impacto de bala, cuando se manifestaba al este de la ciudad gazatí de Jan Yunis, cerca de la zona fronteriza.

El portavoz de Sanidad de Gaza, Ashraf al Qedra, confirmó también 60 heridos, todos ellos por munición real y dos de los cuales se encuentran en estado de extrema gravedad.

En Jerusalén, sin embargo, la ciudad protagonista del conflicto, no se registraron apenas incidentes.

“El imán ha llamado a la calma, ha dicho que éste es un sitio de rezo, sagrado. Aunque tenemos dolor en nuestros corazones por lo que ha hecho Trump, no vamos a hacer ninguna protesta, invitamos a todo el mundo a que se acerque a Jerusalén, que es una zona árabe, palestina y musulmana”, señaló a Efe el palestino Abu Salahedín después de participar en el rezo en la mezquita de Al Aqsa (Jerusalén Este).

Finalizada la oración principal en la Explanada de las Mezquitas, las calles de la Ciudad Vieja quedaron medio vacías y en calma, así como los barrios adyacentes, al contrario de lo que sucedía en la crisis de julio, cuando luego de la oración se registraban fuertes enfrentamientos entre grupos de palestinos y fuerzas de seguridad israelíes.

En Ramala, un millar de personas se congregó en el centro de la ciudad, y cientos marcharon después hacia el puesto militar en el norte, donde se enfrentaron con los soldados.

El jeque Hasan Yousef, líder del movimiento islamista Hamás en Cisjordania, dijo a Efe que la protesta es “una respuesta a Trump” y para “frenar cualquier violación de la ocupación contra nuestro pueblo y nuestros lugares sagrados”.

En Gaza, el dirigente de Hamás Ahmad Bahar señaló durante el sermón del viernes que “la declaración de Trump es amenazadora” y advirtió que “está jugando con fuego. Está cavando con sus manos su propia tumba”.