Escuela Andina de Cinematografía, un proyecto que se cristaliza

Jackeline Rojas Heredia 

La Fundación Ukamau inició la Escuela Andina de Cinematografía en el año 2000 al impulso de la cineasta Beatriz Palacios y con la participación de grandes maestros del cine que entre ese año y 2001 llegaron y brindaron talleres magistrales. El proyecto no duró mucho debido al fallecimiento de Palacios. El pasado año, los integrantes de Ukamau reiniciaron esta actividad a través de un taller que duró casi siete meses en los que se impartieron 16 materias. La aceptación y demanda del curso propició la decisión final de retomar la Escuela.
Una experiencia inédita que integra a los mejores cineastas de Bolivia, a quienes han vivido y respirado el cine y han caminado junto a la historia del país, a los directores Jorge Sanjinés, Antonio Eguino y Paolo Agazzi, nombres que suman al cine nacional que se ha proyectado a nivel mundial. Junto a las mencionadas figuras están los cineastas Mela Márquez, Alfonso Gumucio, Luis Bolívar en sonido, Jorge Altamirano en dirección de arte, Óscar Durán en continuidad, César Pérez y Milton Guzmán en fotografía y cámara, y probablemente Iván Sanjinés en documental. Personas con una larga trayectoria en la producción que ponen ahora todo su conocimiento, experiencia y práctica en el objetivo de formar a los nuevos cineastas nacionales.
“No se trata de crear directores, sino de equipos de cineastas, de producción, el cine es un arte colectivo y así debe funcionar”, afirmó Milton Guzmán, quien hizo énfasis en la oportunidad que tienen los jóvenes interesados en estudiar cine, de conocer y compartir con lo mejor que tiene Bolivia a nivel de directores.
“No se dio esto antes, contar con Sanjinés, Eguino y Agazzi juntos es un verdadero lujo”, resaltó. El director Jorge Sanjinés destacó la demanda como un hecho que los sorprendió a todos. Para este 2018 proyectan una cantidad tope que no supere los 40 estudiantes en dos modalidades de estudios. Guzmán coincide con Sanjinés y añade que el índice de deserción normal en toda carrera también fue una sorpresa. Diciembre terminó con la graduación de 40 jóvenes productores en una gala de clausura que se realizó en la Cinemateca Boliviana. La Escuela Andina de Cinematografía proyecta para 2018 dos opciones o paquetes de estudio, uno dirigido a los bachilleres que quieren optar por un título, lo que a su vez se divide en otras dos opciones que integran la titulación en técnico medio, para lo cual el estudio durará dos años, o la de técnico superior, que serán tres años. Programas planificados para aquellos que empezarán en el cine desde cero. En paralelo y dirigido a personas con experiencia se propone un taller intensivo de 11 meses con un horario nocturno para todos aquellos que deseen profundizar sus conocimientos fílmicos en distintas menciones: fotografía, sonido, iluminación y realización de guiones. “Por lo general, el cine se estudia en Escuelas de Cine”, dijo Guzmán en referencia al anuncio que hizo la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) con la idea de abrir una carrera de cine. Los cineastas comentaron que no tienen conocimiento de cuál es o cómo está formada la propuesta de estudios que esa casa superior contempla.

El cine con identidad
“Muchos visualizan el cine como un espacio de fama y glamour, con una visión hollywoodense, ésa fue la primera impresión que recibimos de los chicos que participaron en el taller, sin embargo con el transcurso del tiempo y el desarrollo de los contenidos la visión de los jóvenes cambió, de pronto se encontraron con un país tan diverso, tan lleno de riquezas culturales que lograron comprender la importancia de hacer cine desde nuestra identidad”, explicó Guzmán. “La parte fundamental es que también hagamos un cine mirándonos como bolivianos, mirando al país y no un cine mirando afuera, creo que es la parte de Ukamau que tiene como principio básico”, añadió Sanjinés.
Mela Marquez, cineasta y directora de la Cinemateca, dijo que “hace tiempo se imponía en Bolivia la exigencia de un movimiento formativo que reconsidere sistemática y de manera capilar el principio de calidad y de contenido. Y pienso que ese punto de inflexión lo representa la Escuela Andina de Cinematografía, encabezada por el maestro Sanjinés, Agazzi, Eguino y un grupo de técnicos altamente calificados, quienes imparten y comparten sus conocimientos con las nuevas generaciones teniendo en claro dos principios fundamentales: rigor y ética. Personalmente, considero un enorme desafío y responsabilidad ser parte de esta experiencia, ya que estamos en medio de una transición de una civilización a otra y debemos ser capaces de reinventar una estética nueva, es decir las formas de nuestra representación a través del rescate absoluto de la complejidad, que en buena parte es nuestra historia”, dijo.
El también director de fotografía Milton Guzmán destacó que para el taller de Sanjinés que fue ‘El guión según Jorge Sanjinés’, llegó gente de EEUU y de Canadá a pasar ese curso que duró dos semanas, ése es el ejemplo de cuanto impacto tiene el cine boliviano en el mundo y por ejemplo hace una semana nos han escrito del Cusco y hay gente que quiere venir a la escuela Ukamau y eso es lo que tenemos que valorar. En los grandes estudios de cine que se han hecho en el mundo no está Paraguay, no está Perú, pero está Bolivia y su cine y entonces creo que como país debemos tomar conciencia de que el cine es una ventana al mundo y no lo mostramos”, remarcó. En general siempre existió la queja del poco o nulo apoyo estatal a las producciones cinematográficas. 
El director Marcos Loayza ya tenía comprometido un apoyo del Estado para llevar adelante su próximo estreno, pero con el cambio de autoridades, ese apoyo quedó disuelto. En el caso de la película Juana Azurduy, Guerrillera de la Patria Grande, no se logró recuperar ni el 40 % de la inversión que se realizó. El apoyo no pasa solamente por los recursos económicos, también integra políticas de promoción cultural que permitan la revalorización del cine nacional y proyecten su consumo a nivel interno y externo, además de un análisis, estudio y propuesta sobre el pago impositivo a la hora de importar equipos para la realización cinematográfica. La esperanza está puesta en la nueva promulgación de la Ley de Cine, habrá que ver si responde a las expectativas. Mientras la Escuela Andina de Cinematografía recibe reservas para su gestión 2018. Interesados pueden consultar las plazas a los números (02- 2281854- 705-56770-705-72354).