Distorsiones malintencionadas

Últimamente escuchamos en los medios de comunicación, principalmente en las redes sociales, que algunos sectores observan diversos artículos de la nueva normativa.

A pesar de que el nuevo Código Penal pretende dar mayor agilidad a los procedimientos judiciales bajo el principio de oralidad y la puesta de candados a la dilación de procesos por la suspensión de audiencias y la anulación del uso de chicanas en los juicios, resulta que la oposición se articula para oponerse y pretende pedir su abrogación.

Algo que comenzó como la observación de un sector como los médicos poco a poco fue extendiéndose a otros sectores a pesar de las explicaciones de los proyectistas, y todos nos preguntamos por qué no se pronunciaron antes cuando se estaba elaborando la norma.

Muchos de los que ahora dicen oponerse fueron consultados en la etapa de elaboración de la nueva normativa, pero entonces no se pronunciaron en contra. Lo lamentable es que usan las redes sociales para distorsionar y desinformar a la población, alarmando además innecesariamente con el único propósito de confundir.

Expertos como el juez Baltazar Garzón asesoraron en la elaboración del nuevo código, la diputada Susana Rivero lo calificó como una transformación completa en materia penal, y el vicepresidente Álvaro García Linera dijo que los más beneficiados con su cambio o anulación serán los delincuentes y malos profesionales.

Sin duda, la intención de grupos de oposición que distorsionan la interpretación de algunos artículos del Código del Sistema Penal para pedir su anulación o abrogación es apoyada por élites delincuenciales cuyos intereses se ven afectados. Se oponen a que continúe la Revolución para mantener sus privilegios.