Megaproyectos vs. protestas frustradas v

Mientras el país vuelve paulatinamente a la normalidad y supera la larga huelga médica curando sus secuelas, el Estado Plurinacional no deja de avanzar en su marcha hacia diferentes formas de industrialización, que no sólo apuntan a la petroquímica, sino a la transformación de los valiosos recursos evaporíticos y el desarrollo de las energías alternativas como la solar.

Pues en tanto algunos grupos cívicos alborotan determinadas ciudades y otros fracasan en sus intentos de bloquear carreteras, allí, en el portentoso salar de Uyuni, van en óptima recta final cinco de los megaproyectos que darán mejores días a los bolivianos.

Se trata de la planta de industrialización del potasio, a entregarse en agosto, y de otros tres proyectos eléctricos, incluida la mayor planta solar del país, que se estrenará en marzo, que coadyuvarán para que sólo en unos años Bolivia ostente con bases sólidas el título de centro energético de Sudamérica; mucho más si a ese conglomerado se agrega uno de los más caros anhelos en el último medio siglo: la planta que transformará el litio del salar en el componente que ansía el mundo de las aplicaciones tecnológicas de hoy y del mañana.

El Presidente ha revelado que para producir carbonato de litio se han recibido ofertas de varios países, aunque una comisión técnica y política debe estudiar todas las alternativas para luego decidir la más conveniente para Bolivia. Sin embargo, las expectativas crecen día a día y de aquí a poco el país, a través de su Gobierno, según las visionarias palabras del Jefe de Estado, va a llegar a regular el precio mundial de este recurso.

Ninguno de éstos y otros logros, hay que recordarlo, se hubiera concretado sin cuatro de los factores que Evo Morales no ceja de destacar en cada intervención que puede: el trabajo y la unidad del pueblo, por un lado, y la estabilidad y la continuidad del Gobierno, por otro.

Son éstos los cuatro pilares sobre los que se asienta la eficiencia de un modelo que le permite vislumbrar a mediano plazo metas esenciales como un servicio de salud sensible, solidario, universal y gratuito.