De La Paz a Salta en cine

Escena del filme Esito sería...

Claudio Sánchez *

Emprender un viaje despierta al menos dos cuestiones en el viajero: el recuerdo y el descubrimiento. Ciertamente hay una ansiedad por descubrir, como también existe una urgencia por comparar, o en este caso por recordar. La travesía entre La Paz y Salta, Argentina, resulta una excusa perfecta para pensar en el cine, en este caso particular para recordar, quizás mientras descubres.
Luego de empezar el viaje, la primera escala es la ciudad de Oruro, como no puede ser de otra manera, íntimamente ligada a su carnaval. Llega entonces el recuerdo de la opera prima de Julia Vargas Weise, se trata de Esito sería…la vida es un carnaval (2004), la historia del músico argentino que llega para participar en la fiesta. El viaje sigue y una vez más la directora se apodera de la travesía, Vargas Weise filmó en el pueblo orureño de Machacamarca su segunda película, se trata de Carga sellada (2015). Al viajar en tren tienes la posibilidad de pensar en la película como si fuera uno de los protagonistas de la película. El cine permite que se quiebren estas fronteras entre la realidad y la ficción, de un modo tal que se retroalimentan unas con otras, la vida misma con las propias películas, nunca será igual ver una película si se conocen las locaciones o las historias, o llegar a un lugar si se ha visto aquello a través de la pantalla grande.
El viaje sigue, y Uyuni es sin duda el escenario natural más explotado de los últimos tiempos a favor del cine, y como está de moda habría que mencionar la nueva entrega de Star Wars: Los últimos Jedi  (2017), que fue filmada aquí mismo. Tupiza, tierra de cerros colorados, una pequeña ciudad que está impregnada por una historia de película, el mito de Butch Cassidy y Sundance Kid, inmortalizado en la pantalla grande con Dos hombres y un destino (1969), western protagonizado nada más y nada menos que por Paul Newman y Robert Redford, aunque la película no fue filmada en Bolivia, los bolivianos saben que la historia nació aquí. Ya en el siglo XXI, el mito tomaría revancha con la película Blackthorn (2011), del director español Mateo Gil, que trata sobre la posible sobrevivencia de Cassidy luego del tiroteo en la población de San Vicente. Queda aún mucho viaje… 

* Crítico de cine