Cívicos de Santa Cruz intentan recuperar los espacios de poder

El bloqueo de vías se ejecutó sólo en las rotondas del centro de la urbe cruceña.
Foto: Cambio

Willy Chipana Mamani / Cambio

El Gobierno denunció ayer que el Comité Cívico de Santa Cruz intenta recuperar espacios de poder que tenía en la época neoliberal, con el pretexto de rechazar el Código del Sistema Penal (CSP) a través de un paro.  

La ministra de Comunicación, Gisela López, dijo que las movilizaciones que se realizaron en la región cruceña fueron antidemocráticas porque se obligó a la población a movilizarse contra el código y el fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que permite la repostulación de las autoridades nacionales y subnacionales.

“Ellos intentan volver a recuperar esos espacios políticos, esos privilegios de poder y que les permitía consolidar sus negocios (...) La posición que asume el Comité Cívico diciendo que es un paro por el Código, eso es falso, al Comité le importa un comino el Código Penal, lo que sí le interesa es que las élites vuelvan a gobernar el país”, explicó.

Se designaban autoridades 

Recordó que ese Comité Cívico tenía el control político durante los gobiernos de Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003) y de Hugo Banzer (1997-2001) porque elegía a los ministros con objetivos personales y para fortalecer a sus empresas privadas.

“La política que hacían no era en función de los derechos del pueblo, sino de grupos de poder económico, las logias Caballero del Oriente y Toborochi, quienes perdieron el poder político y ahora están promoviendo el paro cívico”, sustentó.

El jueves, el presidente Evo Morales manifestó que la derecha hace uso del CSP para mentir, debido a que no cuenta con un programa, expresó que pequeños grupos realizan movilizaciones con el objetivo de conspirar contra el Gobierno. 

El presidente de la Cámara de Senadores, José Alberto Gonzales, afirmó el lunes que abrogar el CSP sería echar por la “borda” la posibilidad de cambiar la justicia. La Asociación de Transporte Libre (ATL) de Bolivia y la FAM Bolivia rechazaron las medidas de presión de los cívicos de Santa Cruz porque son políticas.

En el Plan Tres Mil las actividades fueron normales

El dirigente del Movimiento Al Socialismo (MAS) Lucio Vedia informó ayer que las actividades en los barrios del Plan Tres Mil, de la ciudad de Santa Cruz, se realizaron con normalidad.

En la plaza principal hubo manifestaciones de repudio al Comité, donde se escuchó corear con fuerza “el Comité no nos representa”. 

El dirigente anunció que las organizaciones sociales convocarán a una movilización para la siguiente semana con el fin de demostrar que no todos los cruceños se oponen al Código Penal.

No habrá descuentos 

El director departamental de Trabajo, Rajiv Echalar, advirtió que no se les puede descontar a los funcionarios que no pudieron llegar a sus fuentes de trabajo por los bloqueos instalados, debido al paro cívico. 

Explicó que las entidades privadas no deberán realizar ningún tipo de descuento por la jornada no trabajada.

Hubo excesos y amedrentamiento en el paro

El paro cívico convocado por el Comité Cívico Pro Santa Cruz fue acatado parcialmente por algunos sectores de la población. Sin embargo, las rotondas de la ciudad estuvieron bloqueadas y fueron escenario de todo tipo de excesos. 

Los movilizados impidieron la normal circulación de las personas que no acataron la medida, con actitudes violentas de amedrentamiento y no dejaron que muchos comercios o trabajadores desempeñen sus actividades de forma regular.  

En los barrios alejados el paro no se sintió, a diferencia del centro cruceño, donde se denunciaron avasallamientos y desmanes de parte de personas en estado de ebriedad. “Me obligaron a cerrar porque me amenazaron con saquear mi almacén”, denunció a Cambio la señora Melby Ardaya, quien es propietaria de un negocio en el segundo anillo.

Hubo intentos de saqueo en el hotel Casa Blanca en la madrugada, donde una turba de personas con bates descendió de varias camionetas coreando cantos racistas y discriminadores, pero desistieron de su intención.

 Molly Vargas es recepcionista en el hotel Cortez, y fue imposibilitada de avanzar en la rotonda del segundo anillo y Chiriguano y tuvo que volver a su domicilio por temor a los bloqueadores.