El Dakar se va rumbo a Uyuni

El salar de Uyuni, una de las joyas andinas para el turismo, espera el paso del Rally Dakar por quinto año consecutivo (2014-2018).
Foto: ABI

La Paz / Cambio

Después de un día de descanso en el campamento del Colegio Militar, en la sede de gobierno, el Rally Dakar 2018 se reanudará hoy con la séptima etapa, entre La Paz y Uyuni, sobre 425 kilómetros de recorrido.

La etapa de hoy será una de las más duras de la competencia porque pilotos y máquinas de las cuatro categorías afrontarán una etapa maratón, en la que no recibirán ningún tipo de asistencia.

La séptima etapa se cumplirá hoy desde temprano. Las máquinas dejarán de madrugada la zona de Irpavi. Primero partirán las motos y los cuadriciclos, luego lo harán los coches y los gigantes camiones.

DESCANSO    

El día de respiro les cayó bien a los competidores porque no sólo les sirvió para recargar energías, sino que sus equipos de apoyo aprovecharon el tiempo para reacondicionar y hacer ajustes a las máquinas.

La mayor parte de los competidores le ha dedicado la mañana al descanso, y algunos asistieron a sus mecánicos en la reparación de sus bólidos, sugiriendo probar las partes específicas que en las pasadas etapas no respondieron o fallaron.

Otro grupo, de acuerdo con su disponibilidad, accedió a requerimientos periodísticos de los medios (prensa, televisiva y radial) para contar su historia en este Dakar.

Pasado el mediodía, aprovecharon el tiempo para reforzar su equipo de auxilio, adquiriendo repuestos, entre otros.

Por la tarde, la mayoría se dedicó a pasear por los alrededores de la zona Sur, otros asistieron a centros turísticos y zonas coloniales de La Paz. En la noche atendieron la recepción que ofreció el presidente del Estado, Evo Morales, a los participantes del Dakar, con lo que finalizó la estadía en la ciudad maravilla.

No faltó quienes aprovecharon de pasear en Mi Teleférico para ver la ciudad desde El Alto.

Es el quinto paso por el salar

El salar de Uyuni, una de las joyas andinas para el turismo, espera el paso del Rally Dakar por quinto año consecutivo (2014-2018) con el fin de mostrar al mundo uno de los mayores atractivos de Bolivia a través del espectáculo automovilístico.

El desierto de sal de Uyuni, en el suroeste de Bolivia, es el mayor del mundo, situado a más altura, a unos 3.650 metros y con cerca de 10.600 hectáreas de superficie.

Desde que el rally más famoso del mundo pisara territorio boliviano en 2014, ha mantenido su cita con esta inmensa llanura blanca rodeada de montañas, a la que no ha faltado ni un año desde entonces.

La etapa con paso por Uyuni es una de las más esperadas por los espectadores de la carrera y también una de las más exigentes debido a la altura que encuentran los pilotos.

Los participantes aprovecharon ayer como día de descanso para retomar fuerzas en La Paz y afrontar hoy en las mejores condiciones la séptima etapa entre la urbe paceña y la población de Uyuni, con un total de 425 kilómetros.

Desde la inclusión del salar en el recorrido del Rally Dakar, el Gobierno boliviano ha aprovechado el tirón mediático para mejorar las cifras de turismo en la zona.

La creación del monumento al Dakar en 2014 se ha convertido en un símbolo del desierto y una parada obligatoria de los turistas que llegan cada año.