La importancia del riego en Bolivia

uienes conocen las áreas rurales de Bolivia saben que el riego permanente es escaso, a pesar de que han recibido grandes impulsos en los últimos 10 años de gobierno del presi dente Morales.
Algunos datos, como el mencionado por el presidente del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), Lorenzo Soliz, señalan que de casi 4 millones de hectáreas de cultivos en Bolivia, solo 250 mil cuentan con sistemas de riego, cifra que representa el 9 por ciento de cobertura.
La mayor cantidad de los sistemas de riego son por inundación y pocos por aspersión o goteo. Los sistemas de riego del altiplano sirven para asegurar la producción e incluso para duplicar la cosecha y mayores resultados aún se podrían lograr en los valles.
En países vecinos la superficie cubierta con sistemas de riego supera el 20 y 30 por ciento, razón por la que a pesar de lo avanzado se debe hacer mucho más por las áreas productivas del país.
La mayoría de los cultivos son a secano, es decir, dependen de las lluvias temporales, lo que les permite realizar solamente hasta dos campañas de siembra al año.
Recientemente, la ministra de Medio Ambiente y Agua, Alexandra Moreira, inauguró programas de cosecha de agua que permitirán optimizar este recurso en las comunidades más alejadas y evitará que las familias tengan que recorrer grandes distancias para llevar agua a sus viviendas. Así también permanentemente avanzan los proyectos de dotación de agua potable y para riego.
Sin embargo, entre las regiones más afectadas por las sequías está el Chaco, donde frecuentemente mueren muchos animales y la salud de las personas es afectada. Asimismo, se ven dañadas las zonas productoras de quinua.
Las autoridades afirman que hasta la gestión 2025 se debe superar el millón de hectáreas de cultivos con sistemas de riego.
Ayer el presidente Evo Morales anunció que financiará hasta el 80% de los megaproyectos de riego que presenten las gobernaciones con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y aumentar el ingreso de las familias rurales.