Con un brazo el mar, con el otro los damnificados

A sólo seis semanas del inicio de la fase de audiencias orales en la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, donde Bolivia planteó su demanda marítima contra Chile, el Órgano Ejecutivo se ve estos días en la doble tarea de atender los preparativos para seguir las incidencias en ese tribunal y socorrer a los damnificados por las riadas, crecidas de aguas y otros fenómenos climáticos adversos que están castigando a una decena de regiones en al menos seis departamentos.

Por lo pronto, el Jefe de Estado ha anunciado ayer que para acompañar las audiencias en La Haya, con el gabinete de ministros prepara una agenda que será lanzada el miércoles con el fin de seguir a la distancia a los juristas nacionales e internacionales en el inicio de sesiones que tendrán lugar del 19 al 28 de marzo, para cuando ya estará lista y confeccionada, en unidad, la bandera más grande de la reivindicación marítima boliviana, con participación de  organizaciones sociales, unidades educativas, instituciones, personas y familias.

Bregando sin denuedo para ingresar a la casi recta final de la demanda boliviana en el mayor foro de la justicia mundial, el Jefe de Estado y su equipo de más inmediatos colaboradores tienen que vérselas también con las acciones de socorro a damnificados por la época de riadas e inundaciones, granizada y lluvias persistentes que han dejado un saldo trágico, sobre todo ayer en Tiquipaya, Cochabamba, aledaña al municipio de Vinto, ya anegado la anterior semana.  

En medio del drama que conmueve al país y la tragedia que enluta a familias cochabambinas, Evo Morales fue enfático también en pedir a los opositores que no desplieguen política con el dolor del pueblo afectado, y los instó a trabajar con unidad. 

Su último mensaje llega a las fibras del corazón común de los bolivianos, pues con profundo pesar el Gobierno recibe la confirmación de muertes, incluida la de un niño, lo que, sin embargo, le da fortaleza para expresar solidaridad a las familias damnificadas, asegurar que continuará la labor de las  brigadas de rescate, mitigación y reconstrucción de daños, y garantizar que, efectivamente, ellos no están solos.