Planta de urea opera en su máxima capacidad

Willy Franz Acarapi Sullca

El 1 de este mes, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Óscar Barriga, inspeccionó con una delegación de periodistas la Planta de Urea y Amoniaco, y constató que el complejo petroquímico funciona en su máxima capacidad y que tenía almacenadas alrededor de 40 mil toneladas de agrofertilizante listo para su comercialización, luego de que el 15 de diciembre de 2017 paralizó operaciones debido a un ajuste técnico de rigor.

La planta, que se constituye en el primer proyecto concluido en el marco estricto de la industrialización del gas natural, tendrá una producción anual de 700 mil toneladas de urea, un agrofertilizante de gran demanda en el mundo para fortalecer la capacidad productiva agrícola.
Con este fin, el Gobierno, a través de YPFB y el Ministerio de Hidrocarburos, trabaja en la consolidación de mercados para la planta de Bulo Bulo. Hasta hoy se tiene asegurado el de Brasil, donde Bolivia deberá exportar 335 mil toneladas por año y que representará una facturación de alrededor de $us 100 millones anuales, confirmó el presidente Óscar Barriga.

El mercado brasileño se perfila como el principal cliente de YPFB para la urea nacional, tomando en cuenta que en este momento está en curso otra negociación para la venta de volúmenes adicionales, esta vez por unas 155 mil toneladas.

De lograrse esta negociación, sólo Brasil demandaría casi 500 toneladas de urea boliviana y las 200 mil toneladas restantes de la producción total anual de Bulo Bulo serían destinadas a potenciales mercados, como Argentina, Perú u otros, además de abastecer al mercado interno.
La construcción de la planta demandó una inversión de $us 953 millones, a cargo de la empresa surcoreana Samsung Engineering Co. LTD.