Inadmisible politizar y mentir ante la congoja

Al menos cuatro tragedias de diverso tipo han concurrido antes y durante el carnaval, lo que ha desatado la congoja de la población en general y del Presidente en especial, luego que voceros policiales reportan que tan solo ayer domingo se han reportado  21 muertos y 72 heridos por diversas causas, entre ellas sobre todo la explosión de una garrafa en Oruro, secuelas de riadas y crecidas de agua, accidentes de tránsito vehicular y hasta el ahogamiento de dos residente médicos lejos de su ciudad de origen.

Sin embargo, frente a la consternación de todo el país conmovido por el luto, las pérdidas humanas y materiales, resultan lamentablemente contraproducentes y hasta faltas de solidaridad las acusaciones de que el gobierno “ha tratado de minimizar los desastres” o “esconder los hechos”, como si esto pudiera ser cierto o contribuir a afrontar la situación de emergencia tanto médica a las 48 víctimas del estallido, como de socorro a 9.600 familias de damnificados, además de los incluidos en accidentes sobre carretera.

Los derrumbes, riadas y mazamorras afectan a los más necesitados, ha destacado el Jefe de estado en relación a las muertes  que causan dolor y pesar en toda Bolivia, antes de instar a la familia boliviana a  que ante la desgracia, permanezca unida y a continuar con trabajos de prevención y reconstrucción, especialmente sin descansar ni politizar.

Evo Morales hizo saber que recibió muy consternado la noticia de muertes registradas por la detonación cerca de la Entrada Folclórica orureña, para expresar toda la solidaridad a las familias de víctimas y anunciar que se otorgará la  ayuda necesaria a los heridos, a la par de establecer  las causas del siniestro.

Casi en paralelo  el mensaje presidencial lamentó el deceso de dos jóvenes médicos internistas de la Universidad Mayor de San Andrés en el río Maniqui del departamento del Beni, por lo que ofreció la colaboración estatal que se encargará del traslado de los cuerpos.

En el entorno de los sucesos, la ciudadanía saluda el cumplimiento de la declaratoria de emergencia nacional y que el Estado se encuentre “atento las 24 horas del día”, ante la eventualidad de cualquier otro desastre.