Respeto a los derechos humanos por miembros de la institución policial

Cnl. Jorge García Sanjinés

El respeto por los derechos humanos por parte del Estado exige que sus instituciones, como es el caso de la Policía Boliviana aplique los principios y normas nacionales e internacionales que regulan su función, ello significa adecuar sus procedimientos a los estándares de derechos humanos que permitan enmarcar sus actos de la legalidad y el respeto a la dignidad y los derechos de todos los ciudadanos /as.
Sólo en la medida en que los funcionarias y funcionarios policiales conozcan y apliquen estas normas sus roles de garantes de los derechos estarán cumplidos. 

La Policía recibió la facultad del uso de la fuerza, la que deberá ser administrada bajo de todos los principios de legalidad, proporcionalidad y necesidad; y siempre de una manera progresiva, ética y técnica; incluido el extremo del empleo letal de las armas de fuego, las que deberán usarse en los casos estrictamente necesarios para la defensa de la vida, sea la nuestra o de terceros.

Respondiendo positivamente a esos requerimientos, todo funcionario o funcionaria policial debe estar preparado para la correcta utilización de las técnicas policiales de defensa personal, del armamento y del equipo policial que está a su disposición.

Es importante resaltar que los actos de tortura y tratos crueles no son parte de las prácticas de un policía profesional. Debe existir tolerancia cero con respeto a ellos, aunque exista un estado grave de perturbación del orden público o de inestabilidad política. Eso incluye denunciar a aquellos camaradas que incumplan estas disposiciones. En ese sentido, una violación a los derechos humanos ira en detrimento de la imagen institucional no solo si se comete el hecho, sino al ser el mismo negado y encubierto como una forma equivocada de proteger a la institución, pues la policía como tal ganara más actuando ante tales hechos que negándolos porque la vulneración tiene un carácter individual mientras que el encubrimiento es institucional.

También es necesario resaltar que la integridad física y psicológica de las personas bajo custodia policial es de su exclusiva responsabilidad. Si es necesario deben tomarse las medidas inmediatas para asegurar y la atención médica oportuna el socorro.