Justicia rechaza levantar la orden de detención a Assange

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange.
Foto: AFP

EFE / Londres, Reino Unido
La justicia británica rechazó ayer los argumentos de la defensa del activista australiano Julian Assange, que pedía que se levante la orden de detención que pesa sobre él en el Reino Unido al considerarla una medida arbitraria, poco razonable y desproporcionada.

La Corte de Magistrados de Westminster ya respaldó la semana pasada que la policía arreste a Assange si abandona la embajada de Ecuador en Londres, donde está refugiado desde 2012.
Los abogados del fundador de WikiLeaks sostuvieron ante el tribunal que la decisión va en contra de los “intereses de la justicia” y representa un castigo “desproporcionado”, razonamientos que la juez también rechazó.
Assange, que divulgó miles de documentos gubernamentales confidenciales a través de su portal de filtraciones, se recluyó en la legación diplomática para evitar ser extraditado a Suecia, que le reclamaba por presuntos delitos sexuales.
Estocolmo cerró el caso y retiró la orden de búsqueda contra él, en mayo de 2017, pero la justicia británica continúa pidiendo que responda por no haberse presentado ante un tribunal cuando así lo requerían los términos de su libertad condicional, un delito que se castiga con una pena máxima de un año de cárcel en el Reino Unido.
Assange y su defensa argumentaron, por su parte, que si es detenido podría activarse una orden de extradición desde Estados Unidos, donde aseguran que afrontaría múltiples acusaciones por espionaje que podrían comportar cadena perpetua.
La magistrada Emma Arbuthnot consideró ayer en su sentencia que la orden de detención contra el australiano es una “respuesta proporcionada” ante su ruptura de la libertad condicional, “incluso cuando el señor Assange ha visto restringida su libertad durante varios años”.
“Los acusados en libertad condicional en todo el país, así como las personas que afrontan una extradición, se presentan ante los tribunales para afrontar las consecuencias de sus propias decisiones”, adujo la juez.
“Él debería tener el coraje de hacer lo mismo”, agregó la magistrada, que consideró que ciertamente no va en contra del interés público mantener la orden de arresto.