Yamil Borda Sosa: “Chile tiene más de seis mil kilómetros de costa, diez kilómetros menos no le haría nada”

El comandante en jefe de las FFAA, Almirante Yamil Borda.

Entrevista a Yamil Borda Sosa - Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, almirante Yamil Borda Sosa, afirmó que Chile recibió mucha riqueza de los territorios que ocupó por la fuerza a partir del 14 de febrero de 1879, y por ello demandó a las autoridades del vecino país reconocer lo que usurparon.

Como comandante de las Fuerzas Armadas ¿cuál es el sentimiento de su institución sobre la reivindicación marítima?
Como comandante de las Fuerzas Armadas expresar el sentimiento que tengo, primero del pueblo boliviano, después de todo soldado y sintetizando a todos los hombres que hemos abrazado la carrera militar, que somos herederos de la gloriosa historia de Bolivia, llevamos con honor este uniforme, y como miembro de la Armada Boliviana, institución que nació en 1826, casi junto con la República, que por la ambición, codicia y forma artera de ver la geopolítica desde Agustín Manuel de Eyzaguirre y Diego Portales (políticos chilenos) nos han minando hasta hacernos desaparecer.
Nace Bolivia en 1825, con 120.000 kilómetros cuadrados de territorio sobre el Pacífico y 400 de costa. Una zona donde se encuentra mucha riqueza, pero teníamos una montaña que nos separaba y también un gobierno que obedecía más a intereses oligárquicos o de grupos que detentaban el poder y no tenían sentido de patria, conciencia de defensa que pueda darle importancia a la Escuadra Naval de ese entonces para que se fortalezca y cuide nuestra integridad territorial.
Hubo muy pocos hombres en ese período de la historia (1826-1879) que impulsaron a la Armada, como los mariscales de Ayacucho (Antonio José de Sucre), Andrés de Santa Cruz y José Ballivián. En 1842, los chilenos declararon de su propiedad Mejillones y empezaron a explotar el guano, que les da vida unos 40 años. 
Posteriormente descubren el salitre, que por varias décadas mantuvo su economía. Luego aparece la plata en Caracoles, que dicen era de mayor pureza que el que se extraía en Potosí.
Tras las empresas chilenas estaban las transnacionales británicas, dirigiendo todo, expandiendo su codicia de explotación y conducían la política expansionista de Chile.
Se descubre Chuquicamata, la mina de cobre, que —a decir del propio presidente Salvador Allende— proporciona el sueldo a Chile durante más de un siglo, actualmente continúa. En todo el período de la historia, nuestro territorio, nuestra costa, le dio mucho a Chile, actualmente le está dando litio.
Entonces sería tiempo de que reconozcan lo que han usurpado hace más de 139 años. Es tiempo de que haya un momento de reflexión que está concentrado ahora en la política de reivindicación marítima liderada por nuestro hermano Presidente (Evo Morales), cuando el 24 de abril de 2013 presentó en La Haya una demanda, no para revertir la historia, no para volver a revisar el Tratado de 1904, además es un tratado ignominioso, redactado a presión, secreto, controlado, porque en esa época las imprentas estaban prohibidas de difundirlo por las amenazas.
En 1884, las tropas chilenas habían entrado hasta cercanías del lago Titicaca, y ellos decían que estaban volviendo y que podían invadirnos. Ha sido una obra más de toda esa política de usurpación.
No es esa revisión la que se demandó, sino es un compromiso unilateral que hicieron las autoridades chilenas, un compromiso que nace de la voz y del corazón de algunos buenos chilenos, inclusive el canciller Domingo Santamaría indicó en 1880 que a Bolivia no se la puede encerrar y que era necesario dejarle una salida a la costa del Pacífico.
En varios momentos de la historia hubo autoridades, voceros oficiales de Chile que se comprometieron a dar solución a este problema con soberanía. Eso es lo que se demandó, eso es lo que ahora el pueblo boliviano apoya, y eso es lo que ahora, como miembro de la Armada, como Comandante en Jefe de las FFAA, estamos apoyando y pedimos. Estamos seguros de que la razón, justicia y derecho harán que los resultados sean favorables a Bolivia.

¿Qué es el mar para el soldado boliviano?
Estoy seguro de que un gran porcentaje de los bolivianos no conoce el mar, pero en un cien por cien perciben la brisa del mar, sienten la necesidad del mar, y es eso lo que nos mantiene por más de 139 años con el mismo sentimiento de no renunciar más a este derecho. Y también, como muchos han repetido, mientras haya un boliviano en este planeta no se dejará de reclamar una salida al mar.
Entendemos, sin conocer mucho, que el mar es una puerta al desarrollo, una puerta a beneficiarse de la riqueza mineral que tiene su suelo, riqueza piscícola, energía pura que se está implementando en otros países. Bolivia no puede estar alejada de esto, todos los países del mundo tienen el mismo derecho a navegar en ultramar con plena libertad. A nosotros sólo nos falta esa puerta al desarrollo, a la vecindad del mundo.

Desde hace tiempo las FFAA participan en la demanda marítima, ¿cuántas personas fueron delegadas para trabajar en esta causa?, ¿cuáles fueron sus aportes?
La Armada Boliviana siempre ha hecho un seguimiento, tenemos historiadores, y somos respetuosos y admiradores de cómo en esta gestión se ha encarado la demanda marítima, hecha con una responsabilidad muy alta, y expresar en ello todo el sentimiento del pueblo boliviano.
Hemos participado indirectamente, participamos activamente en lo que es la difusión de todo lo que hace el Gobierno, la Cancillería y la comisión encargada de defender esta demanda, y consideramos que todos los argumentos históricos son de razón, justicia y esperanza hacia el derecho, que están muy bien llevados.

En su criterio, ¿cómo debería ser la relación Bolivia - Chile después del fallo de la CIJ?
Como dice el artículo 10 de nuestra Constitución Política del Estado (CPE), somos un país pacifista que respeta el derecho, somos un país que respeta la paz, un país que quiere convivir fraternalmente con nuestros vecinos y desarrollar en forma conjunta, comunitaria.
No tenemos visiones de expansión. Bolivia nunca las tuvo, y somos consecuentes en esas líneas que dice nuestra Constitución. Eso quiere decir que la relación entre ambos países debería ser más amistosa para consolidar los procesos de integración que vienen desarrollándose en nuestro continente.

¿Cómo se está preparando la institución castrense para el acto del 10 de marzo, en el que se ondeará la bandera de reivindicación marítima más grande de toda la historia?
Como ha dicho el hermano Presidente, como Fuerzas Armadas estamos presentes para apoyar, como lo hizo la Armada cuando presentó sus banderas, posteriormente el Ejército, luego la FAB. También está participando nuestra Policía, y todas las instituciones militares se están organizando para contribuir, colaborar para el éxito de esta iniciativa, ya que para nosotros extender la bandera de reivindicación marítima desde 1966 sintetiza el sentimiento que tiene todo boliviano. Extendiéndola desde Sica Sica hasta Caracollo tiene otro significado, más aún en ese período de las audiencias orales en la CIJ, que serán del 19 al 28 de marzo. Un período definitivo en el cual queremos expresar todo el espíritu y la fuerza moral para que los objetivos trazados sean realizados.

¿Se cuenta con el plan para recoger todas las banderas que la población haga llegar a los cuarteles?
Tenemos esa tarea encomendada por el hermano Presidente. En todas las unidades militares recibiremos las banderas de todo el pueblo boliviano que quiera entregar y adherir su pedazo de bandera a la que vamos a extender el 10 de marzo.
Tenemos un plan para hacer la recolección. Obviamente las entidades públicas y privadas, personas particulares que desean participar ese día en el lugar están en plena libertad de hacerlo, pero de repente hay gente o instituciones que no podrán estar presentes, porque viven en lugares alejados, como en las fronteras, las unidades militares las recogerán, y nosotros haremos el traslado logístico para que lleguen al lugar establecido. Podrán identificar la bandera de su comunidad, organización o su colegio.
Tenemos reportes de la Armada, Ejército, FAB y la Policía, también del Ministerio de Defensa, Ministerio de Desarrollo Productivo, la universidad, llamaron porque están confeccionando. Por eso invitamos para que el 10 de marzo se adhieran al embanderamiento, promovido por la Armada boliviana, y ahí ver qué kilometraje tenemos.
Esa actividad la desarrollaremos en todo el departamento, ciudades y comunidades. Donde no haya Fuerzas Armadas está un policía o un profesor, así podremos integrar a toda Bolivia con esta campaña.
También vamos a entregar los certificados de participación y de apoyo a esta iniciativa del hermano Presidente.

¿Cuál es su expectativa de las audiencias orales?
El sentimiento es de 139 años donde nos invaden, nos dejan enclaustrados, nos frenan el desarrollo, y por el otro lado se beneficiaron de las riquezas que les ha dado ese pequeño pedazo de territorio y costa. Si sumáramos, seguramente serían billones de dólares que han sacado a lo largo de toda la historia. A una mirada simple y lógica, Chile tiene más de seis mil kilómetros de costa, diez kilómetros menos no le haría nada. Entonces, la expectativa es que al llevar este problema centenario a la comunidad internacional, al decirle al mundo que aquí hay un problema, que hay un período en la historia que afectó y enclaustró a todo un pueblo, es momento que la misma comunidad internacional haga historia, y el mejor fundamento es que todos los ofrecimientos hechos en determinados períodos de la historia por los diferentes representantes del Gobierno de Chile fueron de forma voluntaria y unilateral.
Lo que se pide es que cumplan esos compromisos.

¿Qué mensaje le da al pueblo boliviano?
Esperemos que los resultados (fallo a la demanda marítima que se tramita en la CIJ) sean los mejores para Bolivia. Vemos un poco hacia atrás y vemos que hemos tenido buenos momentos históricos como para poder reivindicar, pero no se han plasmado. Éste es un momento histórico diferente en el que se puede plasmar ese derecho que no está en nuestras manos ni en manos de Chile, está en manos de la comunidad internacional.
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Perfil

  • Nació en La Paz el 23 de julio de 1962.
  • 1985 Estudiante de la Escuela de Cóndores Bolivianos.
  • 1985 Instructor en la Base Naval Iténez ‘La Horquilla’.
  • 1990 Cmdte. de Compañía DN I Beni - BIM Bague.
  • 1994 Jefe Div. Cepena Escuela de Guerra Naval.
  • 2000 Jefe Div. Evaluación Escuela de Aplicación Naval.
  • 2016 Jefe del Estado Mayor General de la Armada Boliviana.
  • 2017 Comandante General de la Armada Boliviana.
  • Comandante en Jefe de las FFAA.