La COB, el Gobierno y el proceso de cambio

Un complot de la derecha reaccionaria en contra del Código del Sistema Penal alcanzó su objetivo: logró que la Asamblea Legislativa Plurinacional abrogue la norma, producto de una artera campaña en contra del fortalecimiento de la institucionalidad democrática del país y la transformación de la justicia.

La conspiración opositora usó la mentira como su principal argumento y su ‘preocupación’ ante una supuesta ‘criminalización’ del ejercicio de la medicina fue el manto de humo para desestabilizar a un gobierno fruto de la voluntad mayoritaria del pueblo y, por lo tanto, legalmente constituido.

Y en un escenario social artificialmente deteriorado, las viejas fuerzas políticas ultraconservadoras y neoliberales, vinculadas a corrientes de la derecha transnacional, y un ala de la dirección nacional de la Central Obrera Boliviana (COB), conducida por Guido Mitma, se sumaron militantemente al proceso desestabilizador en marcha.

Esa arremetida de fuerzas retrógradas intentó ‘resucitar’ el Consejo Nacional de Defensa de la Democracia (Conare), pero en contra de un gobierno con amplio apoyo popular que desde hace más de 12 años lleva adelante un profundo proceso político de cambios estructurales para bien de las y los bolivianos. Ahora bien, el XVII congreso de la COB, que se desarrolló en Santa Cruz y en el que participaron más de 750 delegados para la elección del minero Juan Carlos Huarachi, recuperó el máximo ente para los trabajadores.

Es decir, la estrategia opositora que le había permitido apoderarse de la COB fracasó con la expulsión con ignominia, acusado de traición, de su principal ficha: Mitma, y con la elección de un nuevo Comité Ejecutivo Nacional que recuperó las banderas revolucionarias de los trabajadores bolivianos.

Los nuevos dirigentes de la central sindical reorientaron el rumbo y durante una reunión con el presidente Evo Morales inauguraron una relación de puertas abiertas que indudablemente redundará en beneficio de los asalariados.

En ese contexto, con la expulsión de Mitma y la eleccion de Huarachi, la COB reasumió su histórico rol de lucha por la dignidad y la soberanía de la patria y combate al imperialismo.