Sucre inaugura enlosetado de 1,6 km para seis barrios

Los vecinos recibieron con alegría al Vicepresidente y su familia.
Foto: Vicepresidencia

Mariana Pérez / Cambio

Seis barrios del Distrito 2 de la ciudad de Sucre estrenaron ayer 1,6 kilómetros de calles adoquinadas. El presidente en ejercicio Álvaro García Linera inauguró la obra, que generó unos 400 empleos, entre directos e indirectos.

La entrega del enlosetado fue preparada con aguayos multicolores extendidos de extremo a extremo entre algunas calles como bienvenida a las autoridades y vecinos que participaron en el acto, realizado en el barrio Molle Molle.

“Agradecemos que haya pensado en nosotros con este proyecto, así los vecinos ya no pisaremos barro”, expresó Nicolasa Callapa, representante del control social del Distrito 2.

El adoquinado se efectuó sobre 14.000 metros cuadrados de calles pertenecientes a las zonas Molle Molle, Miraflores, San Sebastián,  Artemio Camargo, 25 de Mayo y Molle Molle B. 

En labores complementarias también se ejecutaron 3.128 metros lineales de cordones de acera y similar extensión de cunetas, refiere el boletín del Fondo Nacional de Inversión Productiva y Social (FPS).

La obra, que se inscribe dentro del Programa de Infraestructura Urbana  del Plan Generación de Empleo, generó 167 fuentes directas y 334 indirectas. La mayoría de los beneficiados fueron mujeres.

 Mayumi Martínez expresó su agradecimiento por el oficio aprendido, y pidió que se hagan más proyectos de esas características. En total, la obra demandó más de Bs 2,6 millones.

García Linera destacó que con este enlosetado concluye la primera parte del plan y que ahora se prevé el financiamiento de Bs 28 millones para ejecutar una segunda fase.

En su intervención, el alcalde de Sucre, Iván Arciénega, sostuvo que “detrás de cada calle adoquinada está una política de Estado” que se basa en el trabajo conjunto entre los gobiernos nacional, regional y municipal.

A la conclusión del acto, las autoridades y vecinos caminaron sobre el nuevo enlosetado e hicieron la tradicional ch’alla.