Cuba en la mira de la derecha internacional

Waldo Mendiluza / Prensa Latina

Mientras millones de cubanos se alistan para participar en la segunda etapa de las elecciones generales, sectores de la derecha internacional renuevan las acciones desestabilizadoras contra la isla y su revolución.

En el más reciente capítulo de la cruzada anticubana, los expresidentes de Colombia y Bolivia Andrés Pastrana y Jorge Quiroga, respectivamente, intentaron ingresar a Cuba el miércoles por el Aeropuerto Internacional José Martí de esta capital, para recibir un premio otorgado por una organización contrarrevolucionaria.

Aunque sabían bien y fueron advertidos de que con estos propósitos no serían bienvenidos en Cuba, Pastrana, Quiroga y el diputado chileno de la Unión Demócrata Independiente (UDI) Jaime Bellolio se prestaron para participar en esta provocación en el territorio cubano, informó en la víspera la Cancillería en una declaración.

De acuerdo con la fuente, a partir de las leyes de la mayor de las Antillas y las normas internacionales, a esos políticos no se les permitió el ingreso al país.

“Dicha acción se inscribe en la ofensiva imperialista contra los pueblos de América Latina y el Caribe, en la que el Gobierno de Estados Unidos ha declarado la relevancia y vigencia de la Doctrina Monroe, y ha provocado un retroceso en las relaciones bilaterales con Cuba”, advirtió.

En el aeropuerto, mientras aguardaban por los trámites de las autoridades locales, Pastrana y Quiroga acudieron a las redes sociales —en las que colocaron fotos y comentarios en tiempo real— para materializar sus propósitos.

Según la Cancillería, el objetivo del premio promovido por organizaciones contrarrevolucionarias de la isla y del exterior respondía al montaje de un espectáculo que afectase el normal desenvolvimiento de las elecciones generales, que tendrán el 11 de marzo su segunda etapa, con más de ocho millones de cubanos convocados para elegir a los 605 diputados al Parlamento y a los mil 265 delegados a las Asambleas Provinciales.

“Las acciones combinaron una estrategia de comunicación, a través de los medios internacionales y redes sociales, con medidas encaminadas a burlar las disposiciones jurídicas de nuestro país y a restar legitimidad a la justa y legal actuación de nuestras autoridades”, subrayó.

Fiel al guión que protagonizaron Pastrana y Quiroga, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, pidió a través de su cuenta en Twitter a Cuba “respeto a los derechos de los expresidentes”.

Almagro repitió así su participación en la campaña, después de que en febrero atacó al sistema electoral de la mayor de las Antillas y llamó a “no aceptar una sucesión no democrática en Cuba”, declaraciones realizadas en Miami, bastión de las agresiones contra la isla.

El vicecanciller cubano, Rogelio Sierra, afirmó en respuesta a esa postura que el Secretario General de la OEA carece de credibilidad, moral o ética para juzgar lo que hacen el Gobierno y el pueblo del país caribeño.

“Comete un gran error al desconocer e ignorar la decisión de los cubanos de ser soberanos e independientes”, aseguró entonces.