De pesadillas y gallos comediantes

Camilo Katari * 

Un fantasma recorre Bolivia, en medio de ese caminar, una extensa variedad de gallos, camaleones, jerarquías religiosas, feministas dogmáticas y políticos fracasados se unieron en santa alianza para conjurar este fantasma llamado Evo Morales.

Este fantasma no deja dormir a los privatizadores de la economía, a los que nos decían: ¿Dónde está la crisis, que no la veo?, a los que se autonombran “ciudadanos” y ahora son militantes partidarios, como el caso de Illya Fortún, locuaz opinador y recién denunciado como activo militante gonista por el ex subjefe nacional del MNR.  

Tampoco pueden con su conciencia los que reclaman el respeto a la Constitución Política del Estado y que en sus marchas no respetan la Whiphala como símbolo nacional consagrado en la misma Constitución que piden respetar.

Así pues, en este año en el que recordaremos los 200 años de nacimiento del hombre que dio un giro a la izquierda la historia de la humanidad, tomamos prestada la forma de presentación del Manifiesto para describir lo que hoy acontece en estos territorios de ebullición política.

Para nadie es desconocido el dinámico movimiento popular de la Argentina contra el ultraneoliberal Mauricio Macri (presentado como la “nueva” alternativa política para América Latina), las marchas de apoyo a la candidatura de Lula en el Brasil, la baja participación electoral en Chile, la derrota política golpista en Venezuela, el accidentado proceso electoral en Colombia, entre otros.

Este escenario es sin lugar a dudas un momento de fuerte disputa político-ideológica en la región, y por supuesto de la puesta en marcha de un proceso de aniquilamiento —en Bolivia— de la figura política más representativa del continente, que demostró que existe otra forma de gobernar y administrar la economía sin hacer caso de recetas neoliberales.

En este panorama, dos expresidentes quisieron reflotar sus anquilosadas ideas políticas, especialmente referidas a la democracia, uno alumno del dictador Banzer y el otro que permitió ejecuciones extrajudiciales durante su gobierno (Caso CNPZ) ¿Entonces de qué democracia hablan? 

Muchos otros, como los plataformistas, repiten la misma letanía: “Defensa de la democracia y respeto a la Constitución”, y jamás practicaron ni lo uno ni lo otro, esto quedó demostrado en sus propias marchas cuando no permitieron que otras ideas y símbolos se manifiesten en esas movilizaciones supuestamente democráticas.

Así también quedó demostrado (filmado) el uso de la violencia racista de una “joven demócrata” en contra de una mujer aymara, ése es el carácter de esa masa amorfa que quiere ser alternativa de Gobierno y es a esa masa amorfa que el fantasma tiene con la piel de gallina.

Los políticos desplazados causan un sentimiento de pena (pasado el momento de la risa por sus actos) porque son la medida de las miserias humanas, porque se resisten a reconocer el peso de la historia, aunque reciban ayuda de sus hermanos del norte para tener algo de presencia política.

En todo proceso histórico, como se reconoce en el Manifiesto, existen las fuerzas en pugna, “hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, en una palabra: opresores y oprimidos”, racistas coloniales y pueblos originarios.

Añadiríamos sin mayores pretensiones, para nuestra actual coyuntura, y es tal la evidencia que nos señala que estamos caminando por el sendero correcto de la historia y que esta encubierta batalla, bajo el rótulo de “defensa de la democracia y respeto a la Constitución”, es en realidad la encrucijada de la historia donde los pueblos originarios con su memoria histórica presente, junto con los militantes revolucionarios urbanos, definirán el futuro de estos territorios del Tawa Inti Suyu.* Es escritor e historiador potosino.