Inadmisible acusación al presidente Morales

Después de ser deportado de Cuba, cuando intentaba ingresar a la isla —junto con su colega Jorge Tuto Quiroga— para recibir una distinción por parte de un grupo político contrarrevolucionario, el exmandatario de Colombia Andrés Pastrana arremetió en contra de la dignidad y la integridad del presidente del Estado Plurinacional, Evo Morales, y sin ningún sustento lo acusó de estar supuestamente “vinculado al narcotráfico”.

A través de Twitter, Pastrana lanzó el infundio: “Plan Colombia salvó a Colombia de las garras del narcotráfico, ese que usted produce, alienta y protege hace décadas, ese que alimenta cárteles como el de mi secuestrador Pablo Escobar y a sus amigos de las FARC. 2016 Bolivia dijo No a su reelección, Colombia dijo No a las FARC”.

La temeraria acusación de Pastrana —como no podía ser de otra manera— fue generosamente amplificada por sus amigos y voceros internos de la corriente transnacional y proimperialista a la que pertenecen él y Tuto.

Va más allá de toda coherencia política y aventura que en 1991 Evo “ya era reconocido como un líder cocalero por su vinculación por décadas con el narcotráfico y no solamente el día de hoy”. 

Los desafortunados dichos de Pastrana desvelan no sólo su animadversión en contra del proceso de cambio, sino también una intolerable injerencia en asuntos internos, fiel a la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), de la Unión Demócrata Internacional (IDU) y de la Internacional Demócrata de Centro (IDC), entidades financiadas y promovidas por el imperialismo, cuyos voceros son Pastrana, Tuto y otros expresidentes vinculados a la derecha transnacional.

Con su irresponsable como falaz sindicación, Pastrana desnuda su inopia intelectual, ya que deliberadamente oculta que ni la DEA ni la NASS jamás hallaron indicio alguno que vinculara al Presidente boliviano con el narcotráfico, pese a que Evo era dirigente cocalero y tenía toda la estructura estatal en su contra. 

Y mientras por razones políticas Estados Unidos descertifica cada año la lucha antidrogas en Bolivia, la ONU valora el esfuerzo y el exitoso modelo antidrogas que ha permitido erradicar coca respetando los derechos humanos.