Chile tendrá que actuar de buena fe, sin dilaciones

´Gringo’ Gonzales resalta la unidad del pueblo boliviano en torno a la causa marítima.

Entrevista a José Alberto Gonzales - Presidente de la Cámara de Senadores

Después de casi tres años, el presidente de la Cámara de Senadores, José Alberto Gonzales Samaniego, retornará a La Haya, Países Bajos. Asistirá a las audiencias orales, considerada la parte más crucial del proceso contra Chile.

Gonzales, quien en mayo de 2015 asistió a la fase oral de la excepción preliminar a la competencia que presentó Chile en contra de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), al igual que el resto del pueblo boliviano, confía en que el fallo de la CIJ sea la vía para que se resuelva la más que centenaria demanda.

Gonzales viajará el jueves a La Haya y el fin de semana estará en la reunión del equipo jurídico.

Presidente, es la segunda ocasión en que asistirá a la Corte, ¿qué podría resaltar de esa primera experiencia y qué expectativas tiene de esta fase que se abrirá en el proceso?
Son dos momentos diferentes. La primera, en mayo de 2015, fue en la que dimos nuestros argumentos de por qué consideramos que la Corte era la instancia que debía atender nuestra demanda. Chile planteó un incidente para que la Corte se declare incompetente, sin jurisdicción para atender este tema. Los jueces escucharon y sentimos que el equipo boliviano hizo una buena representación, y la de Chile, bastante floja. Esa impresión se confirmó cuando la Corte se declaró competente y señaló que iba ir adelante con la demanda.
Además, reconoció que Bolivia nació con acceso al océano Pacífico, y que entre Chile y Bolivia hay un asunto pendiente. Fue un extraordinario momento.
Esta vez es distinto, estamos yendo a participar en la sustanciación del proceso, en un momento crucial que es el de los alegatos; además de nuestros argumentos históricos y jurídicos, el agente y los abogados lo harán a viva voz, le darán a ese momento otras connotaciones.
Tenemos mucha expectativa en nuestro equipo jurídico, que tiene mucha experiencia en el manejo de estos escenarios; es una presentación en   la que no se pueden cometer errores. Nosotros confiamos en nuestro agente (Eduardo Rodríguez Veltzé), que es un hombre muy solvente, que habla inglés con fluidez, nos ayudará mucho; los abogados internacionales tienen la suficiente experiencia y madurez para enfrentar un desafío de estas características ante el máximo tribunal de justicia de la humanidad, para resolver este tema en esa instancia.
Vamos con la expectativa de que harán una buena defensa, un buen alegato de nuestra demanda; seguramente Chile hará el mayor esfuerzo para plantear sus argumentos, y después vendrá la etapa de la respuesta escrita a alguna pregunta que pueda surgir, luego los jueces deliberarán y verán lo que procede, serán algunos meses. Se calcula que podría dictar la sentencia este año, no hay un plazo procesal exacto, estaremos atentos; nuestra esperanza es que el fallo sea favorable y nos sentemos con Chile a dialogar, a discutir estos temas que no ha atendido porque no ha actuado de buena fe, lo ha hecho con engaños, con dilaciones, con muchas argucias que han impedido llegar a un diálogo verdadero, sincero, en plazos y objetivos razonables. Chile tiene que ser obligado a dialogar con Bolivia. 

Ante un fallo positivo, ¿Bolivia está trabajando en lo que viene después?
Es parte de las previsiones que hay que tomar, es un tema fundamental, de Estado. En esa perspectiva tiene que entenderse que lo que viene es la etapa de negociación, damos por sobreentendido que Chile va a aceptar lo que determine la Corte Internacional de Justicia, cumplir lo que falle como lo hará Bolivia, y en función a la fortaleza de nuestra demanda y nuestros argumentos tenemos la esperanza de que este escenario de diálogo sea el indicado y nos sentemos a dialogar, y ojalá sea un diálogo que —bajo la atenta mirada de la comunidad internacional y de la Corte— dé resultados. Para ello se debe conformar el equipo, la estrategia, en la cual están trabajando las máximas instancias del Gobierno nacional. No conozco los pormenores, pero seguro que el Consejo Nacional de Reivindicación Marítima está trabajando en ese sentido.

Como todas las autoridades reconocen, el mar nos une y un ejemplo de ello es la delegación que viajará a La Haya, ¿qué opina al respecto?
Hay dos elementos que son simbólicos, llamamos la atención a la comunidad internacional. No es frecuente que en torno a un tema se unan expresidentes, excancilleres, incluso gente que no comulga con las mismas ideas políticas o de ver el mundo. La decisión que tomó el Presidente de conformar una delegación plural muestra que los bolivianos nos hemos unido. El Presidente, al tomar la decisión de acudir a La Haya, puso a la diplomacia chilena en una situación incómoda; el conformar esta delegación heterogénea política e ideológicamente, pero absolutamente homogénea y unida en torno a la causa marítima, es importante. El ‘banderazo’ es un símbolo, una forma de llamar la atención de por qué los bolivianos hacen una bandera tan larga. Recuerdo que hace años cantantes pop como Michael Jackson, Stevie Wonder y otros hicieron un concierto por los niños que morían de hambre en África, esa canción puso en la agenda mundial ese tema y, salvando las distancias, hoy recurrimos al ‘banderazo’ demandando diálogo y que se solucione nuestra demanda marítima.

Chile acudirá a los alegatos con un nuevo Gobierno, ¿considera que la posición chilena sobre el tema se mantendrá o radicalizará? 
Ojalá las nuevas autoridades de Chile entiendan el verdadero sentido de nuestra demanda, que reconozcan. Sebastián Piñera y Michelle Bachelet llevaron adelante esta negociación. Cuando acordaron la Agenda de 13 puntos, Bolivia siempre fue en busca de diálogo, pero lamentablemente la presidenta Bachelet recurrió a una política distractiva para no tocar el tema marítimo, siempre se postergaba su tratamiento, y Piñera decidió no acudir más a las reuniones para no abordar el tema, lo que llevó al Presidente a acudir a La Haya.
Ojalá Piñera demuestre voluntad para un diálogo verdadero y legítimo. Estamos en otro escenario, seguramente si va al diálogo,  tendrá que ir en otras condiciones, respetando las reglas del juego; que Piñera cumpla lo que determine la Corte, porque hay un tema pendiente y se lo debe resolver en plazos razonables.

El presidente Sebastián Piñera manifestó que el tema soberanía no se toca, ¿qué opina?
Considero que lo prudente es esperar, que se manifieste la Corte Internacional de Justicia y en función a lo que decida ir al diálogo y sentar las bases sobre las cuales discutir, negociar. Una vez que la Corte dictamine, será el momento en que cada uno exponga sus argumentos.

¿Cuál cree que debe ser el rol del Perú en la etapa pos La Haya?
Perú sigue atentamente las incidencias de este proceso, es una demanda planteada contra Chile y los ofrecimientos que hicieron autoridades chilenas, y no tiene nada que ver con el Tratado de 1904, sino con el reconocimiento del vecino país de que hay un tema pendiente y que esos compromisos sean la base de la negociación.
Es un tema bilateral con Chile, y la Asamblea General de la OEA en 1979 invocó su solución y dijo que el tema es de interés hemisférico.
Bolivia, además, está interesada en optimizar la relación con Chile; no podemos seguir en el siglo XXI con estos temas irresueltos; los pueblos boliviano y chileno anhelan integrarse.

A pocos días de las audiencias, ¿qué le dice al pueblo boliviano?
Es importante mantener la unidad, entiendo que hay muchos agentes que van a tratar de obstaculizar y desmoralizarnos, incluso quintacolumnistas que a través de los medios de comunicación tratan de desmoralizarnos.
Recordemos que el 14 de febrero de 1879 toman Antofagasta, el 23 de marzo es la defensa del puente Topáter y después nos declaran la guerra; fue una invasión alevosa y desproporcionada. Por ello, hay que transmitir a la ciudadanía que debemos seguir unidos y mientras haya un boliviano en la faz de la tierra no vamos a dejar nuestro reclamo de salida al mar, y eso es lo que nos alienta. Ojalá la Corte Internacional de Justicia nos dé la razón y pronto se dejen a un lado las mezquindades.