Satélite generó $us 80 millones en cuatro años de operación

Foto: Archivo
Sala de control del satélite en la estación de Amachuma, El Alto.

Fernando Carrafa Arancibia

Las operaciones comerciales del satélite boliviano Túpac Katari (TKSAT-1) comenzaron el 1 de abril de 2014 y después de cuatro años generó $us 80 millones mediante la venta de servicios de telecomunicación.

La señal del equipo llega a cuatro millones de habitantes del área rural, informó ayer el director de la Agencia Boliviana Espacial (ABE), Iván Zambrana.

Aunque el TKSAT-1 tiene una cobertura nacional, “globalmente en el país el satélite llega a toda la población que vive en el área rural, estamos hablando de cuatro millones de bolivianos que viven en este sector y una cantidad indeterminada de bolivianos que viven en las ciudades”, informó ayer Zambrana en ocasión de realizar un balance de los cuatro años de funcionamiento del equipo espacial. 

El director de la ABE señaló que más de 200 mil clientes bajan de forma gratuita la señal de televisión que emite el satélite a través de su frecuencia abierta. En ese contexto, mencionó que desde Panamá, pasando por Brasil, Perú, Chile y Argentina también hacen uso del equipo.

“Tenemos una buena oferta, 26 canales gratuitos en un solo satélite, es una buena alternativa. Tenemos una franja que viene desde Uruguay, Paraguay, norte argentino, norte de Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y Panamá para formar una especie de media luna, donde operamos con nuestra frecuencia otorgada”, detalló el ejecutivo de la ABE.

Explicó que la agencia estatal inició sus operaciones con 10 clientes y en la actualidad tiene contratos con 200, que bajan la señal satelital de forma directa.

“Varios de nuestros clientes usan el satélite para prestar otros servicios a una infinidad de clientes que ellos tienen”, informó.

Objetivos alcanzados

El TKSAT-1 fue lanzado al espacio desde una estación china el 20 de diciembre de 2013.

El principal objetivo del satélite fue democratizar el acceso a los servicios de telecomunicaciones principalmente en el sector rural, donde no llegan los operadores privados por su baja rentabilidad.

La segunda finalidad fue reducir el alquiler de satélites extranjeros para acceder a los servicios de comunicación. Según Zambrana, se logró cubrir casi toda la demanda de estas empresas con el Túpac Katari.

“Para Bolivia es muy importante poder sustituir la importación de un servicio de alta tecnología, es sin duda un crecimiento para nuestra economía”, agregó el director de la Agencia Boliviana Espacial.