Apiaguaiki Tüpa se escribe así, y punto

Rafael Quispe, diputado opositor famoso por emitir comentarios sobre todos los temas de la agenda pública, y sus colegas opositores Samuel Doria Medina y Wilson Santamaría cuestionaron ayer que el nuevo billete de Bs 10 —que lanzó en circulación el Banco Central de Bolivia (BCB)— consigne la forma correcta de escribir el nombre de Apiaguaiki Tüpa, el líder indígena guaraní de la última sublevación chiriguana de 1892.

Los tres políticos y sus seguidores aprovecharon las redes sociales para hacer una cuestión de Estado un presunto error que, a la luz de los hechos, sólo existió en el contexto de sus intereses políticos que cotidianamente se alimentan de medias verdades y mentiras completas.
“Denuncian que nuevo billete de Bs 10 lleva el nombre del indígena mal escrito. Ese error significa daño a la imagen del país y también daño económico al Estado”, escribió Doria Medina en su cuenta de Twitter.

En una rueda de prensa y fiel a su estilo de hacer política, el diputado Quispe no sólo sumó su voz a las críticas destempladas de Doria Medina, sino que pidió la renuncia del presidente del BCB, Pablo Ramos, por supuestamente denigrar la dignidad de los pueblos indígenas.
Dos reacciones nocivas para atacar, bajo cualquier pretexto, al adversario político. En este sentido, es impertinente el pedido de renuncia del presidente del BCB; y no hay daño a la imagen del país y menos daño económico.

Hay un viejo refrán que señala que “el pez muere por la boca”, y en su afán de atacar al Gobierno, el empresario hotelero y de la comida chatarra discurrió su menosprecio por lo indígena, por lo originario. “...nuevo billete de Bs 10 lleva el nombre del indígena mal escrito...”, indica Doria Medina para referirse a Apiaguaiki Tüpa, a quien no tiene el decoro de mencionarlo por su nombre.  

Lo que le preocupa a la oligarquía y a sus aliados es que el Estado, en la primera familia de billetes del Estado Plurinacional, reconozca el aporte indígena a la construcción de la patria, y el pretexto que hallaron —esta vez— fue que el nombre de Apiaguaiki Tüpa “está mal escrito”. Mentira: los guaraníes lo escriben así y punto.