La belleza (en este mundo de mierda)

Pablo Cingolani*
Escritor y poeta argentino

La belleza, ante todo, es que te conmuevas
No es mariconería la belleza, no es de artistas la belleza: la belleza, mi hermano, es de todos.
La belleza como bien común, la belleza como propiedad colectiva, la belleza como comunidad que se apropia de la belleza, como comunismo de la belleza, comunión con la belleza, la ballena, la belleza ante todo y por sobre todas las cosas: la estética como la superación dialéctica del hambre, de la miseria, de las contradicciones sin trascendencia que nos dominan.
La belleza, ante todo, para que te conmuevas
Para que nadie te incendie tu cabeza con publicidad
Para que nadie te prometa lo irreal porque la realidad es más fuerte, la realidad es más bella.
La belleza por sobre todas las cosas, la belleza, la ballena, contra el dinero: el arte es el camino.
Escribe, baila, pinta, danza,
Nunca te rindas.
Explora, grita, lucha, ataca.
Nunca llores, pienso en Goya; la belleza no se espejeó en lágrimas.
La belleza como bien común, la belleza como propiedad de todos, la belleza como comunidad que se apropia de la belleza, como comunismo de la belleza, comunión con la belleza, sagrada belleza; la belleza ante todo y por sobre todas las cosas: la estética como la unidad y la superación dialéctica del hambre, de la miseria, de las contradicciones sin trascendencia que nos dominan.
Digo: no hay nada más poderoso y más profundo que embarcarse en la belleza del mundo para combatir a este mundo horroroso —eso lo sabía Haroldo Conti cuando escribía Mascaró, el triunfo de la belleza por sobre todas las cosas, y triunfó y por eso lo escribo.
Y porque no hay sueño bueno si no es un sueño bello.
Y porque la única liberación posible del hombre es la redención por el arte.
Y vamos juntos, más allá de Fanon, y vamos con el pueblo a encontrar esos sueños, ese camino, esa liberación.
 
Río Abajo, 5 de marzo de 2018