Cuando los rectores de la UMSA hacen el juego a la derecha

Dr. J. Gonzalo Trigoso Agudo

1. Héctor Ormachea Zalles, rector de la UMSA, adecuó su conducta en forma coincidente con los intereses de la derecha, y unificó su accionar con los intereses históricos del imperialismo, transnacionales, frentes y/o partidos políticos reaccionarios, constituyéndose en un elemento clave para combatir el proceso político revolucionario que durante el gobierno del Presidente Gualberto Villarroel estaba cambiando las estructuras económicas y sociales de Bolivia en favor de las mayorías nacionales.

El resultado histórico objetivo obtenido, deseado o acontecido por fuerza de las circunstancias, de esas acciones desestabilizadoras, llevó a un retroceso histórico que implicó la derrota de las grandes masas explotadas de la población boliviana.

2. Finalizada la Guerra del Chaco (1932-1935), el pueblo boliviano consideró que, en lo esencial, la derrota había sido producto de la inviabilidad del Estado de la rosca minero-feudal, por lo que la derrota militar constituyó la quiebra del Estado oligárquico.

En mayo de 1936 se produjo un golpe de Estado (precedido de una huelga general) que llevó al poder al Cnl. David Toro Ruilova; en junio de 1937, un nuevo golpe llevó a la presidencia al Tcnl. Germán Busch Becerra. Estos gobiernos nacionalistas se autodenominaron socialistas-militares. Con la muerte de Busch, en agosto de 1939, la rosca retornó al poder; pero el 20 de diciembre de 1943 se produjo otro golpe de Estado encabezado por el My. Gualberto Villarroel López, respaldado por la Logia Militar Razón de Patria (Radepa) y el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR).

3. Héctor Ormachea Zalles fue ministro de Hacienda de Tejada Sorzano. Con Busch, en 1939 fue ministro de Educación. Asumió el rectorado de la UMSA el 6 de junio de 1939, fue reelecto hasta dejar el cargo en 1948. 

Fue Gran Maestre de la Logia Masónica de Bolivia, Grado 33, o sea el máximo grado al que se alcanza en la mencionada organización.
Ormachea tenía una imagen de intelectual nacionalista de izquierda, pues además de estar con Busch contribuyó en la elaboración de la Constitución Social (CPE) de 1938, pues habría sido su autor junto con Enrique Baldivieso Aparicio, aunque se dice que este último sólo se ocupó de los artículos relativos a la autonomía universitaria.

Sin embargo, combatió con toda energía al gobierno de Gualberto Villarroel López (MRN-Radepa), hasta lograr su caída y colgamiento el 21 de julio de 1946. Los historiadores: nacionalistas revolucionarios, indianistas, izquierda marxista y derecha afirman que Ormachea fue el cerebro del levantamiento y magnicidio del Presidente.  

Así, en el marco de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), la rosca tildó a Villarroel como dictador fascista al servicio de Hitler. Como EEUU e Inglaterra se unieron a la Unión Soviética contra Alemania y el Eje, en el mundo se produjo la alianza de clases entre la burguesía y los trabajadores, para combatir al enemigo principal, Hitler. En Bolivia, la Confederación Sindical de Trabajadores de Bolivia - CSTB (antecesora de la COB) y la izquierda (PIR y POR) se unieron a la rosca. Después de las ejecuciones de opositores en Chuspipata, Challacollo y los Arenales, la situación empeoró.

A principios de julio de 1946 se desbarató un golpe de Estado. La CSTB movilizó al magisterio, universitarios y estudiantes de secundaria, lo que ocasionó enfrentamientos armados, agravados por la propaganda de la rosca (radios y periódicos), 
Ormachea, que era parte de FSB, que controlaba la FUL, coordinó con los militares sublevados, los medios de comunicación de la rosca, la CSTB, generalizando la sublevación contra el Gobierno. Villarroel estaba en medio de una escalada subversiva, con huelgas y movilizaciones. Fue acusado el 17 de julio de apedrear la universidad afectando a su autonomía, razón por la que el 18 se registraron enfrentamientos con nuevos universitarios muertos, generalizándose las bajas en ambos bandos.

El sábado 20, Héctor Ormachea, como negociador oficial del rosco-pirismo, se reunió con Villarroel y le ofreció pacificar el país si se marginaba del gabinete al MNR. Villarroel se reunió con Paz Estenssoro y le informó  de la destitución de ministros y salida del MNR del Gobierno. El Gobierno se quedó sin apoyo civil. 

El 21 de julio, Héctor Ormachea declaró que aquello no era suficiente, por lo que convocó (entre otros) al pueblo a tumbar al Gobierno, y se produjo hacia el mediodía el asalto a Palacio Quemado, el asesinato y colgamiento de Villarroel.

4. El resultado fue el retorno de la rosca minero-feudal al poder durante seis años más (el sexenio), hasta el 9 de abril de 1952. Sexenio durante el cual se produjeron masacres de campesinos en Pucarani, Achacachi, etc., entre 1946 y 1947. Despidos masivos en las minas, tal el caso ejemplar de Unificada en Potosí en 1947. Masacre de mineros en Siglo XX en 1948. Masacres en las minas, Potosí, Cochabamba, Sucre y Santa Cruz (Vallegrande, Incahuasi y Mataral) durante la guerra civil de 1949. Masacre de fabriles el 18 de mayo de 1950 en La Paz (Villa Victoria, Purapura, etc.).

5. La orientación y el accionar de la UMSA, y en general del sistema de la universidad pública respecto a gobiernos populares y progresistas, es importante. 

Así como existió la actuación negativa en el caso de Héctor Ormachea Zalles (o de Hugo Zárate Barrau durante el golpe militar de los generales René Barrientos y Alfredo Ovando, el 4 de noviembre de 1964), que perjudicó al pueblo boliviano, también tenemos casos de conductas ejemplares revolucionarias, como la de Pablo Ramos Sánchez. 

Pablo Ramos fue designado rector por los universitarios durante la Revolución Universitaria de 1970, que consolidó la autonomía universitaria y el cogobierno paritario docente-estudiantil, expulsó de la UMSA a los docentes que pertenecían a la Logia Masónica y  además se puso al servicio de las grandes mayorías de la población. Los universitarios con Pablo Ramos defendieron el gobierno del Gral. J.J. Torres (7 de octubre de 1970 a 19/21 de agosto de 1971) contra el golpe de Estado neofascista de Hugo Bánzer. El mismo Pablo Ramos, como rector en 1984-1985, apoyó a la COB y al gobierno de la UDP contra los intentos de golpe de Estado de la derecha y luego combatió al neoliberalismo y el D.S. 21060, del 29 de agosto de 1985.