Producción de la Biblioteca Laboral del Ministerio de Trabajo

 

Jackeline Rojas Heredia

Puedo casi escuchar las palabras de Édgar Ramírez: “…Negro, tú no tienes derecho a quitarnos a los revolucionarios de ahora, esa parte de la historia; la protagonizaste tú, pero los dueños somos los revolucionarios…”. ¿Cuántas veces se habrán repetido esas palabras?
Hasta que el eco terminó por convencer al interlocutor, a Efraín Quicañez Aguilar, ‘Negro José’ para sus amigos, Nicolás, nombre para la guerrilla. Quicañez Aguilar arriesgó su vida para sacar de Bolivia a los guerrilleros sobrevivientes de Ñancahuazú, los que combatieron junto al Che Guevara.
Todo empezó cuando el ‘Negro José’ comentó, en una reunión con líderes del partido comunista, casi sin pensar, que sacarlos de Bolivia por la frontera con Chile era “pan comido”, así surge la historia que se hace pública y se suma a la lista de más de medio centenar de libros editados y publicados por la Biblioteca Laboral del Ministerio de Trabajo y Previsión Social de Bolivia. El Nº 57 entre la bibliografía puesta a disposición del público de manera gratuita.
La historia de Quicañez, ‘Negro José’ o Nicolás, cumple el propósito que ha guiado el trabajo de la Biblioteca Laboral, la de refrescar la memoria, recuperarla, narrarla, hacerla accesible a la juventud actual que poco conoce sobre hechos, situaciones, ideas y vidas que aportaron a construir la Bolivia democrática en la que vivimos y disfrutamos, hoy, los bolivianos y bolivianas.
Investigaciones, ensayos, narraciones históricas y guías para comprender mejor los derechos laborales en el país, la ideología de la izquierda en Bolivia, las luchas sindicales y la reciente producción sobre la Historia del 1 de mayo, presentada el lunes 30 de abril.
Un aporte por demás valioso de parte del Ministerio de Trabajo. Otra reciente obra es el informe realizado por el exministro de Trabajo Gonzalo Trigoso Agudo con el título Apuntes sobre la masacre de Navidad, la invasión y ataque militar a las poblaciones mineras de Amayapampa y Capacirca en diciembre de 1996, otro de los ejemplos históricos sobre la violencia neoliberal.