La Argentina de Macri

Dr. Víctor Gutiérrez Flores

La vieja historia vuelve a repetirse, gobiernos neoliberales vuelven a tomar el timón de algunas naciones, como es el caso de la República de la Argentina, y una vez capturado el poder aplican las mismas recetas ya conocidas, políticas económicas de ajuste estructural, mayor endeudamiento externo, sometimiento pleno a los dictados del Fondo Monetario Internacional (FMI).  Las consecuencias son también ya muy conocidas, despidos masivos de trabajadores, cierre de empresas, mayor inflación, especulación financiera, entrega de los países a la vorágine del capital extranjero. Todo esto tiene un denominador común, mayor pobreza.

¿Quién pagará la factura del insaciable apetito neoliberal? La respuesta por supuesto que resulta muy obvia, el pueblo argentino. Lo paradójico de esta vieja historia que vuelve a repetirse en el contexto latinoamericano es que en gran medida fue el propio pueblo argentino que hace poco tiempo eligió en las ‘urnas’ a su propio verdugo, así como Bolivia en un momento determinado optó por el dictador Hugo Banzer Suárez, el asesino intelectual de Marcelo Quiroga Santa Cruz. Esta historia, que por mucho tiempo fue casi recurrente en América Latina, es la que debemos cambiar de modo definitivo los latinoamericanos.  En este sentido, Bolivia es hoy un claro ejemplo, del rumbo a seguir, ojalá nuestros hermanos latinoamericanos pudieran hacer lo mismo a su propio modo.

Pero, volviendo a la delicada situación económica por la que viene atravesando el hermano país de la Argentina, hoy día los ciudadanos argentinos se encuentran llenos de incertidumbre, con cierta desazón, pensando en que quizá podría repetirse lo acontecido en 2001, el famoso ‘corralito’, tal como está la situación no resulta exagerado para los argentinos pensar en que esta situación podría darse nuevamente.

Ante ese cuadro poco alentador que tienen ante sí los argentinos, el gobierno de Macri no ha enviado ninguna señal de que nada de esto vaya a ocurrir, por el contrario, con su solicitud de concesión de dineros al FMI en la billonaria suma de 30.000 millones de dólares las repercusiones en el plano económico y social son enormes. Por tanto, de aquí en adelante lo que acontezca en términos económicos en la Argentina sin duda alguna que tiene en vilo a millones de sus habitantes, de los cuales y como siempre sucede al mejor estilo neoliberal, los más grandes perjudicados serán como siempre los ciudadanos de bajos recursos, es decir, los pobres, así como también se verán perjudicadas las capas medias de la ciudad y del campo.

Esta especie de debacle económico que se cierne sobre la Argentina debe servir a los demás países latinoamericanos como el gran ejemplo de lo que no hay que hacer, y de lo que hay que desechar, es decir, no incurrir en el equívoco de elegir proyectos de ‘gobiernos neoliberales’ por las consecuencias catastróficas que en definitiva tienen para los pueblos del mundo.

De ahí, la importancia de reflexionar a la distancia sobre el drama que viven países hermanos, y en consecuencia extraer como conclusión que a diferencia de lo que hoy comienzan a vivir los argentinos, acá en nuestro país nosotros los bolivianos tenemos una situación económica y social completamente estable, promisoria, a tal punto que hoy día los trabajadores bolivianos están ante la posibilidad real de percibir inclusive un doble aguinaldo.

Así de grandes son hoy día las diferencias entre una administración neoliberal como la de Macri, y un gobierno de contenido social enorme como el que comanda el presidente Evo Morales Ayma.

De ahí, la enorme importancia de preservar por sobre todas las cosas lo que hoy tenemos como país en el caso de Bolivia, un país que avanza, que practica y ejerce justicia social. Está claro que no obstante de lo que acabamos de manifestar es muy importante remarcar que hay muchas cosas por corregir y enmendar, sólo la crítica y la autocrítica son los elementos que permiten construir y avanzar en un real proceso de cambio, y ésa es la tarea que debemos asumir con mucho compromiso quienes en verdad amamos nuestra patria Bolivia.