Maestros chilenos piden “mar para Bolivia”

Una delegación de docentes chilenos, que participó ayer de la inauguración del 1er Encuentro Internacional de Maestras y Maestros de Latinoamérica, pidió “mar para Bolivia” y en señal de su apoyo a esa histórica demanda y la integración de los pueblos, obsequió al presidente Evo Morales una bandera de Chile.

“El día de hoy la delegación chilena le trae un obsequio en representación del magisterio del pueblo chileno, porque los pueblos de Chile y los trabajadores no nos confundimos y decimos con fuerza: ‘Mar para los pueblos, mar para Bolivia’”, aseguró el representante del Sindicato de Trabajadores de Educación de Chile, Michael Humaña.

El docente chileno destacó el liderazgo del Jefe de Estado, calificó a Bolivia como un ejemplo a seguir, ratificó el respaldo del pueblo y los trabajadores chilenos a la reivindicación marítima e invitó a los asistentes a corear “mar para Bolivia”.

No obstante, el apoyo a la reintegración marítima se suma a una larga lista de respaldos de movimientos y colectivos sociales, que contrasta con la tradicional y colonialista oposición de la rancia y aristocrática oligarquía chilena.

El 10 de marzo de 2006, Evo fue testigo de un inédito acto de apoyo popular a la causa marítima boliviana. Una multitud reunida en el court central del Estadio Nacional de Santiago de Chile coreó “mar para Bolivia” y cuestionó el sistemático rechazo oligárquico a un acceso libre y soberano de Bolivia al océano Pacífico.

Y en el cierre de la última Cumbre de los Pueblos —que se realizó en Lima, Perú, en abril— más de 1.000 delegados pidieron a los pueblos de Chile y de Bolivia que exhorten a sus gobiernos a que negocien nuestra salida soberana al mar y exclamaron “mar para Bolivia”. 

En ese contexto, es legítimo asegurar que la demanda marítima boliviana instaurada ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, cuenta con el apoyo no sólo de la gran mayoría del pueblo chileno, sino de los pueblos del mundo que esperan que el más alto tribunal de justicia de las Naciones Unidas repare una gran injusticia cometida con Bolivia.