Tres autonomías indígenas avanzan con el soporte del Gobierno

La plaza principal de Charagua, la primera autonomía indígena de Bolivia.

Fernando del Carpio Z.

Dos autonomías por conversión (Charagua y Uru Chipaya) y otra por territorio (Raqaypampa) están vigentes en el país y, pese a las dificultades que enfrentan, sobre todo en el plano legal por el desconocimiento en algunos niveles del Estado, los tres pueblos buscan consolidar la autonomía indígena con el decidido apoyo del gobierno del presidente Evo Morales.

Berlamino Solano, ejecutivo del gobierno de Charagua Iyambae, nombre que en guaraní significa ‘vivir sin dueños’, después de más de un año de gestión, (asumió el 7 de enero de 2017) considera que la decisión de optar por la conversión fue positiva.

“Hay una gran diferencia, porque en el régimen municipalista quienes tomaban decisiones eran sólo las autoridades electas, ahora la base decide sobre los recursos, hacemos una descentralización efectiva”, explicó.

Charagua está organizada en siete direcciones administrativas: una de coordinación y seis zonas (cuatro rurales y dos urbanas), que manejan sus propios recursos para la planificación.

Solano admitió que al principio tuvo dificultades, ya que recién el segundo semestre del año pasado se pudieron utilizar los recursos, cuya ejecución alcanzó el 90%. El presupuesto anual llega a 31 millones de bolivianos.

Sin embargo, esos recursos son insuficientes, por lo que gestionaron financiamientos por más de Bs 24 millones a través de programas de los ministerios de Desarrollo Rural y Tierras, Medio Ambiente y Agua, y de Obras Públicas, de la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) y de fundaciones.

“De la Gobernación de Santa Cruz no hemos recibido nada, y lo peor es que nos debe cerca de Bs 10 millones por regalías, que no hace efectivos, pese a los compromisos asumidos”, apuntó.

En medio de esa situación está el hecho de que los ingresos propios son reducidos, debido a que la mancha urbana no está delimitada, por lo que se trabaja con los ejecutivos zonales.

Charagua tiene una población de 32.140 habitantes, según el Censo 2012. El agua es uno de sus principales requerimientos, ya que el territorio es parte del chaco, que es seco, y necesitan el líquido elemento para el consumo humano y animal. También demandan infraestructura para el área de salud y educación.

Por otra parte, los denominados ‘caminos prefecturales’ no tienen buen mantenimiento, la tierra no está bien compactada, por lo que esperan que comiencen los trabajos de la carretera Charagua-Boyuibe, a cargo de una empresa china.

La autoridad reconoció que el programa MiAgua llega a esa región, pero Charagua tiene 140 comunidades y abarca sólo a una parte.

“Estamos sufriendo para cubrir el 20% de contraparte para MiAgua V y MiRiego. A excepción de la UPRE, que financia el 100%, los demás (programas) piden contraparte y tratamos de contar con un bolso (ahorro) para tener la plata segura y garantizar la realización de obras”.

La principal actividad productiva es la siembra de maíz, además dependen de la lluvia, la ganadería y la actividad hidrocarburífera. “Tenemos grandes desafíos y retos para este año, trabajaremos de manera más coordinada y unida con cada una de las zonas”, añadió.

RAQAYPAMPA

Florencio Alarcón, autoridad ejecutiva electa de Raqaypampa, que está en funciones desde el 4 de enero, informó que en estos más de cuatro meses de gestión trabajaron en asuntos administrativos y ejecutaron algunos proyectos.

El presupuesto anual es de más de 6 millones de bolivianos para una población de más de 7.000 habitantes. Ante esos limitados recursos cuentan con el apoyo de la UPRE, que construirá una unidad educativa y un coliseo.

Para Alarcón, uno de los principales problemas que enfrentan es que para algunas instituciones “no existen los gobiernos indígenas”. Incluso tuvieron líos con la UPRE por el derecho propietario, que en el caso de Raqaypampa no es individual, sino colectivo.

Otra de las dificultades es la falta de agua, el año pasado se tuvo que usar cisternas para el abastecimiento de la población y el ganado. Sin embargo, esperan que la situación mejore este año, porque llovió bastante.

 
También indicó que debe resolverse el lío sobre el acceso al seguro agrario. “Nos respondieron (el Instituto Nacional de Seguro Agrario - INSA) que para ellos los gobiernos indígenas no existimos, y esto preocupa a la comunidad”.

Además, en el sector de salud no se transfirieron los recursos del municipio de Mizque a Raqaypampa.

Alarcón indicó que hicieron la representación ante los viceministerios de Autonomías y de Tierra, y el INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria), para resolver estos problemas y se constituyó una mesa técnica para analizar una propuesta que será expuesta a la UPRE y a las entidades públicas.

“Nosotros nos separamos como una nueva entidad con territorio. Charagua y Uru Chipaya son de conversión y funcionaban como municipios. Los técnicos no entienden qué son los gobiernos indígenas, pero los viceministerios comprometieron su apoyo para resolver estos problemas y para que los que vienen no sufran lo que nosotros estamos sufriendo”, aseveró.

El cultivo de papa, trigo y maíz es la principal actividad productiva de Raqaypampa, así como la cría de ovinos y vacunos en poca cantidad. 
Por otro lado, esperan superar la escasez de agua, que causa migración, además de la falta de acceso a los servicios básicos y de vinculación vial.

URU CHIPAYA

Zacarías Huarachi, autoridad ejecutiva de Uru Chipaya, a algo más de tres meses de gestión (asumió el 31 de enero de este año), dijo que hubo dificultades en la habilitación de  cuentas porque las autoridades salientes no cumplieron con el descargo y el pago de deudas.

El presupuesto anual alcanza a 2,8 millones de bolivianos, con esos recursos dan seguimiento a algunos trabajos en ejecución, y con los cuatro ayllus se definirán nuevos proyectos, aunque con ese presupuesto “no se puede hacer nada, sólo serviría como contraparte” para las obras que pueda financiar el Gobierno a través de la UPRE y la Gobernación de Oruro.

Las inundaciones afectaron la región, y el gobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez, se comprometió a atender los tramos Escara-Chipaya, de 20 kilómetros, y Chipaya-Iparavi, de 18 km.

Además resaltó que el presidente Evo Morales comprometió obras para Uru Chipaya, entre ellas una cancha de césped sintético y viviendas.

Huarachi reconoció que hay dificultades en la administración porque la mayoría de las autoridades son nuevas, pero espera superar todos los problemas y trabajar en beneficio de los 2.500 habitantes que viven en los cuatro ayllus y se dedican a la producción de la quinua, que se perdió en un alto porcentaje por las inundaciones.

La autoridad anunció que se gestionará ante el Ministerio de Educación la contratación de un profesor que enseñe en idioma uru chipaya a los niños para preservar esta lengua, ya que en la actualidad se emplea el aymara.

En salud también se requiere mayor atención, sobre todo en materia de infraestructura. “Que el presidente Evo nos siga apoyando, somos autónomos, pero necesitamos ir de manera coordinada con el Gobierno nacional”, añadió la autoridad.

Indicó que el 18 de octubre es el aniversario del pueblo y espera que hasta esa fecha mejore la situación.

Datos

» Charagua Iyambae, Santa Cruz, se constituyó el 7 de enero de 2017 en el primer autogobierno autónomo indígena de Bolivia.

» El Territorio Indígena Originario Campesino (TIOC) de Raqaypampa, situado en la provincia Mizque, Cochabamba, fue el segundo en consolidarse, el 5 de enero de 2018.

» El pueblo Uru Chipaya, en Oruro, puso en vigencia el tercer autogobierno indígena el 31 de enero de 2018.  

Adecuan normativa que dificulta la gestión indígena

El viceministro de Autonomías, Gonzalo Vargas, admitió que los autogobiernos indígenas enfrentan algunas dificultades de normativa porque “el Estado boliviano no estaba preparado para ir generando una nueva modalidad de gestión pública distinta a la municipal y departamental”.
Estos aspectos —reconoció— dificultan la gestión y el avance de las autonomías indígenas, pero “es un tema que se va resolviendo”. 
En criterio de la autoridad de Raqaypampa, Florencio Alarcón, para la Gobernación de Cochabamba, la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) y otras entidades “la autonomía indígena no existe”. 

Ante esta situación, Vargas dijo que el Viceministerio “recomienda y pide con mucho respeto que los técnicos de las entidades estatales se den el trabajo de leer la Constitución Política del Estado”.

La Constitución —afirmó— diseñó cuatro tipos de autonomía: departamental, municipal, regional e indígena. “Es penoso decir que los técnicos no se dieron el trabajo de leer la Constitución, que da paso a importantes cambios estructurales”. 

“No son los pueblos indígenas los que se deben acomodar al Estado, sino que es la institucionalidad estatal la que se debe acomodar a la emergencia de estas nuevas formas de administración, porque está establecido en la Constitución y en la Ley Marco de Autonomías, así como las normas que se han ido creando relacionadas con estos nuevos modelos de administración que se van socializando en el Estado Plurinacional”, remarcó. 

Nueva normativa

Reconoció que hubo muchas dificultades por ejemplo en la apertura de cuentas fiscales, ya que el sistema del Ministerio de Economía no se adecua al modelo autonómico, sino al municipal.

“El Estado ha sido interpelado y va generando una nueva normativa, procedimientos para el gobierno nuevo que se está abriendo en el país.

Hay necesidad de crear una normativa interna en las autonomías indígenas que sea coherente con su modelo de gestión”, manifestó.

Vargas indicó que, por ejemplo, en el caso de la Ley de Administración y Control Gubernamentales (Safco) hay reglamentos acordes con la contratación de servicios, como el desayuno escolar. 

Normalmente, los alcaldes sacan una convocatoria para que alguna empresa se adjudique la prestación de algún servicio; mientras que en Charagua, en la zona Bajo Izozog, la yuca y el arroz que se cultiva se destina al desayuno escolar; por ello, en lugar de contratar empresas, quieren hacerse cargo de éste para emplear esos recursos en otras cosas.

Vargas señaló que estos temas fueron tratados con el Ministerio de Economía y con el Servicio Estatal de Autonomías. De esa manera, comisiones técnicas trabajan en los ajustes de normas para las entidades autónomas. 

Charagua y Uru Chipaya, los dos pueblos indígenas que consolidaron su autonomía vía conversión, enfrentan algunos problemas, pero Raqaypampa tiene muchos más, ya que se desprendió del municipio de Mizque (30%) para formar una nueva unidad territorial y un nuevo gobierno administrativo con otras características. 

Para encarar esta problemática, el Viceministro exhorta a los servidores públicos a  que lean la Constitución y que entiendan que es un Estado Plurinacional y que, por lo tanto, están emergiendo autonomías indígenas. “Es un gran desafío que tenemos, se trabaja en la capacitación de servidores públicos para apoyar la vigencia de las autonomías indígenas”, añadió.