Sandro en primera persona

Claudio Sánchez*

Roberto Sánchez, más conocido como Sandro, no necesita mayores presentaciones. Una de las voces más destacadas de la música popular argentina y latinoamericana del siglo XX, y un actor taquillero en el cine. Una leyenda de la música.
Hay en su filmografía 13 largometrajes que lo tienen como protagonista. Sandro filmó desde los años 70, y su última película la hizo en 1980. Fue también director, productor y hasta guionista. Sandro en primera persona (Dir. Miguel Mato) es un filme emitido por televisión que presenta en voz propia a esta figura de la cultura narrando su vida durante una entrevista hecha en los años 60.
La película de Mato (que en su versión para cine se llama Yo, Sandro) presenta materiales inéditos, en los que se encuentran fotografías, audios y —quizás lo más sorprendente— filmaciones hechas por el propio Sandro con una cámara Super 8 durante sus viajes y giras. Demostrando así que el cantante tenía una gran afinidad con el mundo del cine y un particular gusto por hacer registros de eventos que le resultan de gran alegría y felicidad.
En la película se recrean ciertos eventos que marcan a fuego la vida del ídolo, desde el momento en el que debieron inscribirlo en el registro civil, cuando les niegan a sus padres ponerle Sandro, que no era un nombre cristiano, pasando por su infancia y la escuela, figuras que se hacen recurrentes en sus canciones. Lugares comunes en su imaginario colectivo. 
Si la opción era evitar cualquier otra voz para resaltar la historia de Sandro, el relato en primera persona puede ser suficiente para conmover al público y restituir la figura de un ídolo, entonces el director parece equivocarse al recurrir a un par de entrevistas con otros artistas. Lo más interesante en este documental es escuchar a Sandro en un momento de su vida en el que su carrera empieza a consolidarse, y no como una evaluación de su carrera ya consagrada, esa sencillez frente al vértigo de lo que vive se matiza con ciertas grabaciones que le envían “las chicas” en las que le declaran su amor y pasión. He aquí un gran homenaje a Sandro.

* Crítico de cine