“La presencia de jóvenes especiales fue una sensación”

Fabio (centro) posa con sus padres, Doria Andia y Javier Lazarte, que formaron parte del voluntariado en los Juegos.
Familia Andia

Cochabamba / Édgar Tejerina

Doria Andia es la mamá de Fabio, que formó parte del voluntariado en los Juegos Suramericanos.

—Señora Doria, ¿cómo nació la idea de participar en los Juegos Suramericanos?
—Por nuestros hijos, los papás podemos dar todo, hasta la vida. Cuando supimos de la posibilidad de participar en los Juegos, no dudamos en hacer las gestiones para estar en el voluntariado. Los tres nos sumamos con mucho cariño y amor.
Cuando nos enteramos que estábamos entre los elegidos nos emocionamos mucho y nos preparamos. El más feliz era mi hijo Fabio.
Junto a mi esposo, Javier, que por este período dejó a un lado su trabajo, compartimos esta alegría de servir y vivir la fiesta deportiva.
Debo agradecer a la Gobernación de Cochabamba, ya que con la ayuda de sus autoridades registramos a 11 niños de nuestra asociación para tener parte activa en los Juegos, que fueron una sensación.
—¿Qué labor cumplieron?
—Nuestra labor de apoyo la realizamos en la piscina, donde mi hijo Fabio daba la bienvenida a los atletas. En algunas oportunidades y aprovechando el tiempo asistimos a la Villa Suramericana para tomarnos unas fotos, que serán parte de los recuerdos inolvidables que tenemos.
—¿Cómo se sintió Fabio?
— Estos Juegos permitieron a mi Fabio ampliar su visión, su espacio de relaciones amistosas con gente de todas las edades y de distintas características que se mostró amable y cariñosa con él.
Me partió el alma verlo tan feliz, disfrutar de todo lo que hizo con mucho amor y cariño.
Cada día que despertábamos era el primero en preguntar a qué hora íbamos a ir a los Juegos, se ponía inquieto y desesperado por salir a la piscina.
Buscaba su uniforme que le dotaron para ser voluntario en estos Juegos, se vestía y esperaba en la puerta.
—¿Cómo festejó el título de Wilster?
—Fabio es hincha del Wilstermann; cuando salió campeón se alegró al oír pasar los automóviles que hacían sonar sus bocinas en el festejo.
Fabio es nuestra vida, es nuestra entrega total. Está en el sándwich de mi familia, pero mis otros hijos son los que más lo aman.
—¿Cómo fue la despedida?
—Noche antes de la clausura asistimos al Gran Hotel Cochabamba, donde participamos en la ceremonia de reconocimiento de la Alcaldía a los delegados asistentes de los 14 países.
Del acto fueron parte los 11 niños especiales, quienes también estuvieron acompañados de sus padres.
—¿Qué pasará después de los Juegos?
—Nos dejará un poco tristes porque no habrá dónde ir a colaborar, pero al mismo tiempo nos quedamos contentos por los momentos que ha pasado Fabio en esta cita internacional.
Es muy apegado al deporte, ahora su tiempo estará dedicado a mirar televisión, tratando de recordar todo lo que pasó estos días en la ciudad.
—¿Cómo estás Fabio?
—Hola, hola amigo... tú también estás en los Juegos (dice Fabio)...
—No, ¿y tú?
—Sí (muestra su credencial y lee pausado su nombre  en el documento que lleva orgulloso en su pecho), todavía estoy en los Juegos.
--

Dato

Fabio Lazarte Andia es un joven especial cochabambino de 17 años. Sufre de síndrome de Down. Fue parte del voluntariado en los Juegos Suramericanos.