Salud, educación y normativas bajaron en 49% el trabajo infantil

Infografía: Javier Pereyra

Víctor Chambi Ocaña / Cambio

Las políticas del Gobierno boliviano permitieron la reducción del trabajo infantil en 49% en una década, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística.

Los resultados de la Encuesta Nacional de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (ENNA) realizada por el INE —en 2016— dan cuenta de la significativa reducción del trabajo infantil en Bolivia.

“La ENNA 2016 identifica a 393 mil niñas, niños y adolescentes que realizaban trabajo infantil, mientras que la Encuesta de Trabajo Infantil 2008 estimó en 800 mil el número de niñas, niños y adolescentes trabajadores, lo que revela una reducción de alrededor del 50%”, indica un boletín institucional del INE. 

Al respecto, el ministro de Trabajo, Héctor Hinojosa, dio a conocer ante la Organización Internacional de Trabajo (OIT) los resultados de la encuesta y aseguró que la disminución es producto de las políticas sociales y económicas que emprendió el Gobierno boliviano para reducir la pobreza.

“Las políticas del Estado Plurinacional son bastante sólidas y mostraron avances reales en la reducción de las causas estructurales que generan la pobreza, al haber combatido la desigualdad con una serie de políticas económicas; podemos ver el avance en la abolición del trabajo infantil”, dijo Hinojosa.

La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en la Cámara de Diputados, Sonia Brito, sostuvo que la aplicación del bono Juancito Pinto fue “clave” para evitar la deserción escolar, una de las consecuencias del trabajo de los menores.

“En el neoliberalismo los niños abandonaban las escuelas porque debían trabajar para ayudar a sus padres; en la época actual se aplicaron políticas como el bono Juancito Pinto”, acotó la legisladora.

Otra de las medidas asumidas como política estatal es la aplicación del seguro universal de salud para los niños, además del seguro escolar de salud que se implementa desde las alcaldías.

Capitalismo explotador

Brito hizo hincapié en la diferencia entre trabajo infantil como una actividad económica y la explotación laboral de los menores, que era una constante durante el pasado neoliberal.

“No apoyamos ese trabajo de explotación, pero sí reconocemos que hay trabajo comunitario”, dijo en referencia a las actividades que realizan los menores, sobre todo en el área rural, donde muchos de ellos “colaboran” con las actividades propias de la agricultura y el pastoreo, que suelen realizarse en familia o comunidad.

La existencia de niños trabajadores es anterior a la aplicación del actual Código Niño, Niña y Adolescente, y de la propia Constitución Política del Estado, por lo que establecer una prohibición del trabajo infantil no es válido para la Unión de Niños y Niñas Trabajadores de Bolivia (Unatsbo). 

Juan David K.T. es presidente de la organización, tiene 16 años y asegura que al trabajar “no se pierde la infancia, como dice Unicef”, sino que inclusive se tiene una mejor infancia, se aprende más rápido de la vida y la resolución de problemas.

La postura no es compartida por la experta en temas de niñez y adolescencia María Gracia Morais, quien asevera que una sociedad en la que los niños trabajan tiene un Gobierno que fracasó.

“Si un Estado no puede garantizar que sus niños y niñas tengan una vida sin las responsabilidades de un adulto, en la que se tengan que ver obligados a trabajar por cuestiones de necesidad, significa que el Estado ha fallado en sus políticas de reducción de pobreza”, aseveró.

Según la diputada Brito, la situación en Bolivia es diferente  ya que la implementación de las políticas sociales y económicas permitió una reducción significativa del trabajo infantil, aunque reconoció que todavía se debe profundizar en la reducción de la pobreza.

Erradicación hasta 2025

La intención del Gobierno boliviano es erradicar el trabajo infantil hasta el año del bicentenario de la fundación del país, indicó el ministro Hinojosa. Para ello es necesario profundizar las políticas implementadas hasta la fecha y garantizar a los bolivianos adultos el acceso a una fuente de trabajo digna, con seguridad social y derecho a la jubilación.

La meta 7 del Objetivo de Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas fija como plazo para abolir el trabajo infantil el año 2025.

TCP determinó que edad mínima para trabajar es 14 años

La Sentencia Constitucional 025/2017, emitida el 21 de julio de 2017 por el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), establece como edad mínima para trabajar los 14 años.

La entidad declaró inconstitucional el artículo 129 del Código Niño Niña y Adolescente, que fijaba como edad “excepcional” para trabajar los 10 años, por ser “incompatible y contradictorio” con la Constitución Política del Estado y el Convenio 138 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT).

En la aprobación de la mencionado código se estableció que la edad de 10 años para trabajar se debe a la realidad que se vive en el país, donde varios menores afiliados a la Unión de Niños y Niñas Trabajadores de Bolivia (Unatsbo) se encontraban dentro de ese margen de edad.

La política del Estado Plurinacional, según los legisladores de ese entonces, consistía en reconocer el trabajo infantil existente, pero evitar que más niños de esa edad se incorporen al mercado laboral.

Bolivia, a través del ministro de Trabajo, Héctor Hinojosa, hizo conocer esa sentencia a la OIT en una audiencia.

“El trabajo influye porque el dinero maneja muchas cosas”

Juan David T.K., presidente de la Unión de Niños y Niñas Trabajadores de Bolivia (Unatsbo), señaló que tiene que trabajar para mejorar las condiciones de vida de su familia.

“El trabajo influye en muchas cosas; el dinero es todo, lamentablemente. El dinero maneja muchas cosas”, dijo en una entrevista a un diario de Cochabamba sobre la situación que deben enfrentar muchos menores de edad que combinan sus estudios con el trabajo cotidiano en diversas actividades laborales.

Juan tiene 16 años y cursa el quinto de secundaria en un colegio de Cochabamba, la ciudad donde vive y trabaja como cuidador de autos en un parqueo privado de la calle España.

Relató que comenzó a trabajar a los 10 años, primero en casa, luego como ayudante de albañil, ayudante de costura, carretillero en la feria de la América y actualmente es cuidador de autos.

Por su labor de medio tiempo recibe una remuneración de 800 bolivianos y combina esta actividad con sus estudios secundarios y la dirigencia de la Unatsbo.

Dicha organización aglutina aproximadamente a 3.000 menores trabajadores, que se organizaron alrededor del ente gremial en siete departamentos.

Para la Unatsbo, el 12 de junio no es una fecha significativa; por el contrario, celebran el 9 de diciembre el Día Mundial por la Dignidad de los Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores.