ANH garantiza calidad del combustible y los volúmenes requeridos

Foto: ANH
El personal de la ANH inspecciona una estación de venta de combustibles.

Laura Bécquer Paseiro / Prensa Latina 

El inicio del invierno a partir de junio plantea una demanda de gas mucho mayor en los consumidores y también los riesgos de contrabando del producto.

Garantizó que los carburantes lleguen a cada usuario con la calidad, volúmenes y precios requeridos es el principal propósito de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

La entidad estatal, creada con la modificación de la regulación del sector petrolero como parte del Estado Plurinacional, regula, controla, supervisa y fiscaliza toda la cadena de hidrocarburos, aseguró en entrevista con Prensa Latina el director técnico de la entidad estatal, Northon Tórrez.

El ingeniero boliviano declaró que la cadena hidrocarburífera comienza con la exploración, pasando por la explotación o producción, transporte, refinación, comercialización, distribución de gas por redes y almacenaje.

Junio, por ejemplo, es uno de los meses con mayor demanda debido al invierno, lo cual conlleva a tener más y mejores controles en la entrega de gas licuado de petróleo (GLP), afirmó Tórrez.

Añadió que la agencia cuenta con más de 5.000 operadores que supervisan el cumplimiento de esa cadena desde las estaciones de servicio, distribuidoras de gas natural vehicular y de GLP, plantas de envasado y de almacenaje en el país.

Nuestro personal trabaja desde las 04.00 (hora local) para garantizar el envasado y la distribución, así como controlar el funcionamiento de las redes primarias y secundarias de gas que el Gobierno instala gratuitamente, comentó el ejecutivo.

“Para sustentar esas operaciones y mantener una presencia nacional comenzamos en 2012 a dotar infraestructuras y equipamientos, como vehículos y laboratorios, a todo el personal”, comentó el Director de la ANH, que sustituyó a la Superintendencia de Hidrocarburos.

Acorde con Tórrez, el personal de la agencia está presente también en los campos petroleros y en las plantas de almacenaje, donde verifica la llegada de las cisternas o realiza el cálculo de la parte regulatoria económica.

Todo —precisó— con el objetivo de garantizar el abastecimiento a la población boliviana, un derecho recogido en la propia Constitución.

TECNOLOGÍA, PARTE INDISPENSABLE DE LA AGENCIA NACIONAL DE HIDROCARBUROS

Parte de los méritos de la entidad estatal son los sistemas implementados. Al respecto, Tórrez comentó que antes de la presidencia de Evo Morales, el control se realizaba de forma manual.

Las estaciones de servicios situadas en localidades lejanas enviaban sus reportes de venta manualmente, ejemplificó el entrevistado, quien agregó que ello ralentizaba el proceso de verificación.

“Ahora la regulación de la comercialización de hidrocarburos en las más de 500 estaciones de servicios en el país es de manera digital, en línea y en tiempo real a través del sistema B-SISA para controlar la comercialización de combustible a través de la autoidentificación del usuario”, añadió.

Según el especialista, el B-SISA incluye en un solo sistema informático todos los vehículos para conocer el consumo de combustible y evitar su contrabando.

“Registramos 650 transacciones por minuto, 520 mil al final del día y en un mes cerca de 15 millones 300 mil”, subrayó el ingeniero, quien apuntó que “todas son controladas diariamente por la ANH a través del B-SISA”.

“En cuanto a la comercialización también hemos implementado otros sistemas para mantener la calidad y los volúmenes de los carburantes, lo cual permitió un salto tecnológico con presencia nacional”, añadió Tórrez. 

Mencionó el rastreo satelital, que coloca chips volumétricos y sistemas de posicionamiento global (GPS) en los vehículos que transportan combustibles, controlando así el desvío de los carburantes a través de actividades ilícitas.

Estos mecanismos posibilitan firmar convenios con instituciones del Estado para el control de la seguridad ciudadana.

Al respecto, comentó que la agencia tiene un acuerdo con la Policía para enfrentar los casos de robo de carros y para el control de la inspección vehicular. El ingeniero manifestó que varios de los sistemas diseñados e implementados por la ANH son reconocidos a nivel regional y muchos países, como Ecuador, consultan a especialistas bolivianos sobre su funcionamiento.

Entre los desafíos de la entidad, el director técnico mencionó incorporar más actores al sistema, perfeccionar el parque vehicular y consolidar la comunicación con otros sectores, como los llamados ‘usuarios directos’.

Estos últimos son aquellas personas que compran cantidades importantes de diésel en estaciones de servicios para actividades de producción agrícola u otras, añadió.

Bolivia produce diariamente 59 millones de metros cúbicos de gas y tiene reservas de alrededor de 11 trillones de pies cúbicos, según datos del Ministerio de Hidrocarburos, basados en la última certificación realizada en 2013.

Entidades como la Agencia nacional de Hidrocarburos velan, como parte indisoluble del proceso de cambio, por el derecho de todos los bolivianos de acceder a los productos de la cadena hidrocarburífera de manera equitativa.