Trump obliga a niños a defenderse solos

Muchos estadounidenses creen que la ‘tolerancia cero’ de Donald Trump con la inmigración está llegando demasiado lejos. Primero fue el clamor al descubrir que el Gobierno consideraba proporcionado enjaular a los menores que intentaban cruzar la frontera con sus padres, que esta separación podía ser una ‘buena medida disuasoria’ para frenar la inmigración irregular. 

Ahora se ponen las manos en la cabeza al conocer que estos menores, algunos con apenas tres años de edad, están siendo citados en las cortes de inmigración sin abogados. En otras palabras, los niños migrantes deben defenderse ellos mismos.

Este es el conmovedor relato del diario USA Today que desvela uno de los dramáticos episodios que viven niños y niñas inmigrantes separados de sus padres tras ser detenidos mientras intentaban ingresar a Estados Unidos desde México.

Según la ONG Unaccompanied Children (Niños no Acompañados), cuando los niños aparecen en la corte de inmigración solos, nueve de cada 10 son deportados, empero, cuando los asesora un abogado, las cortes de inmigración permiten que casi la mitad de los menores se quede en Estados Unidos.

Ahora bien, la Declaración Universal de los Derechos del Niño prescribe que todo menor tiene derecho a ser protegido contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación, independientemente de su lugar de nacimiento o de sus progenitores, de su género, raza, religión u origen social. 

No obstante, Trump, al hacerlos comparecer solos frente a un juez para deportarlos, atenta contra la esencia del ser humano.

Es decir, el régimen de Trump atropella el principio universal de que “no hay causa que merezca más alta prioridad que la protección y el desarrollo del niño, de quien dependen la supervivencia, la estabilidad y el progreso de todas las naciones y, de hecho, de la civilización humana”.

En ese contexto, al sistema capitalista poco o nada le importa que un niño pequeño, asustado y sin derecho a un abogado sea ultrajado por un sistema político de dominación que debe ser condenado por quienes luchan por la ciudadanía universal y por un mundo libre del imperialismo.