Una economía que crece y redistribuye la riqueza

Mientras el viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Jaime Durán, destacó el sostenido crecimiento boliviano por cuarto año consecutivo, los indicadores económicos señalan que en 2018 Bolivia volverá a crecer al menos a una tasa del 4,5%, la más alta de Suramérica.

“En los últimos 12 años hemos tenido una tasa promedio de crecimiento del 5% (...) Esto nos sitúa por cuarto año consecutivo como una de las economías que ha tenido mejor desempeño en el continente”, precisó Durán, pese al ambiente internacional adverso de los últimos años. 

El dinamismo de la economía se refleja en cifras como el superávit comercial de $us 124 millones a mayo, incremento de las exportaciones en 26,5%, inflación de 0,59% a junio —programado hasta el 4,5% a diciembre—, el alto nivel de ejecución de la inversión pública que a mayo llegó al 23% y el aumento de la reinversión de las utilidades.

A esos indicadores se suma la recuperación de los precios internacionales del petróleo, que el jueves llegó a $us 74,14 por barril y que fija el precio del gas natural que Bolivia exporta a Brasil y Argentina, cuyo volumen a mayo creció en 25%; como la venta de minerales que se incrementó en 26%, y la industria manufacturera que creció a mayo un 24%.

Ahora bien, las tendencias y el comportamiento económico interno y externo favorable perfilan que durante el primer semestre Bolivia alcanzó las metas del programa fiscal financiero de 2018.

En ese contexto, el presidente Evo Morales destacó la reducción del desempleo al 3,3%, sólo después de Guatemala (primero con el 2,2%) y México (segundo con el 3,2%); el crecimiento sostenible de la economía y otras variables, y aseguró que hasta 2025 se erradicará la pobreza.

Además, en la última década, Bolivia consolidó su crecimiento económico con inclusión social y redistribución de la riqueza, lo que permitió que el PIB per cápita crezca de $us 1.227 dólares en 2006 a $us 3.390 en 2017.

Bolivia también recibió en 2017 $us 725 millones de inversión extranjera directa, más del doble respecto de $us 335 millones del año anterior. Esta es la Bolivia del cambio.